El accionar del Gobierno porteño frente a los militantes kirchneristas que se acercaron los últimos días a respaldar a Cristina Kirchner sumó un nuevo capítulo en la interna de Juntos por el Cambio. En medio de las críticas de Patricia Bullrich a Horacio Rodríguez Larreta y las acusaciones cruzadas por ser “funcional al kirchnerismo”, los referentes del PRO mantienen este mediodía un almuerzo para limar asperezas y acercar posiciones.
La ex ministra de Seguridad y el jefe de Gobierno de la Ciudad se verán cara a cara, ante la presencia del ex presidente Mauricio Macri (que por el momento no intervino en el conflicto) quien poco antes de las 13 arribó al restaurante de la Costanera.
El pasado domingo Bullrich apuntó contra Larreta acusándolo de dar una señal de “debilidad” al levantar las vallas luego del enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y la militancia kirchnerista. Y esta mañana ratificó su posición: “Horacio, si vas a poner un operativo, ¡bancalo!”, fue el mensaje.
No obstante, aclaró que no está peleada con Larreta pero que su objetivo era ”transmitirle a la sociedad que quiero representar a un Juntos por el Cambio que no se deje manejar o manipular por la prepotencia kirchnerista y que sea capáz de ponerle la fuerza de la convicción adelante y entender que no podemos regalar al desorden y la falta de ley”.
Bullrich terminó explicitando su disconformidad con la postura negociadora que adoptó Larreta y aseguró que haber negociado los deja inermes. “La sensación de la gente es que no podemos ponerle límites al kirchnerismo. Existe la idea de que no estamos en condiciones de hacerle frente Cristina Kirchner. ¿Nosotros podemos, a esta altura del partido, confiar en la palabra del kirchnerismo? Necesitamos tener el carácter para no dejarnos avasallar. En la Argentina que viene no podemos aceptar que nos corran”, enfatizó en la previa de la reunión.