El senador y excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro denunció que es víctima de una persecución judicial en Brasil y defendió su decisión de trasladarse a Estados Unidos después de perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Desde Miami, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro aseguró que no se arrepiente de sus acciones políticas y lanzó cuestionamientos contra la Justicia y los principales medios de comunicación de su país.

Bolsonaro aseguró que apenas siete minutos después de conocerse los resultados de las elecciones presidenciales del domingo pasado se dictó una resolución judicial con medidas cautelares en su contra. Según relató, fue notificado doce horas después, cuando abandonaba la residencia de su padre.

“Esto no es democracia y está muy lejos de ser un proceso judicial justo e imparcial”, manifestó el senador, quien vinculó su situación con la condena a más de 27 años de prisión que cumple Jair Bolsonaro. A su entender, ambos son víctimas de decisiones judiciales motivadas por razones políticas.

El enfrentamiento con la prensa

En otro tramo de su mensaje, Bolsonaro apuntó contra Rede Globo, a la que acusó de haber cancelado una entrevista exclusiva después de que exigiera su emisión completa, sin cortes ni restricciones sobre los temas que podían abordarse.

Según explicó, el programa Fantástico tenía previsto difundir un informe sobre su situación judicial sin ofrecerle la posibilidad de responder a las acusaciones.

“Si el mayor grupo de comunicación de Brasil tiene miedo, no tiene la menor condición moral de juzgarme o intentar destruir mi reputación”, expresó.

El senador llegó el miércoles pasado a Miami después de abandonar Brasil a través de Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones. Su salida se produjo en medio de la controversia por las medidas judiciales adoptadas tras su derrota electoral.

En el comunicado, Bolsonaro insistió en que durante la campaña enfrentó a lo que describió como un sistema político interesado en conservar el poder. “No me arrepiento de absolutamente nada de lo que hice”, afirmó.

También citó una declaración realizada en 2016 por Cristiano Zanin, actual integrante del Supremo Tribunal Federal, acerca de las dificultades para obtener respuestas judiciales eficaces frente a presuntas violaciones de derechos humanos.

Finalmente, anticipó que durante los próximos días concederá entrevistas a medios brasileños e internacionales para presentar su versión de los acontecimientos.

“Sin cortes, sin filtros. Quien quiera escuchar, escuchará lo que nadie más puede decir estando en Brasil”, concluyó.

Las acusaciones del dirigente forman parte de su interpretación de los hechos y no constituyen pruebas independientes de las presuntas irregularidades judiciales ni de los cuestionamientos formulados contra Rede Globo. fuente: Diario Popular