Tres potrillos murieron el pasado lunes que pasó a la noche tras el ataque de un puma. El hecho ocurrió en el haras Luna Nueva, que está ubicada en las afueras de General Pico.
El episodio fue confirmado al medio local Infopico por Jorge Angelucci, uno de los responsables del emprendimiento.
Angelucci le dijo al sitio piquense que la cría de caballos está lejos de ser un pasatiempo. “No es un hobby, porque la gente piensa que criar caballos es un hobby”, explicó y lo comparó con cualquier otra actividad de producción animal, solo que con un destino deportivo en lugar de alimenticio.
El damnificado detalló que el proceso es largo y que cada animal representa una inversión de años: la yegua recibe servicio de un padrillo, la gestación dura once meses y medio y, una vez nacido, el potrillo debe esperar dos años para poder ser vendido.
“Se busca genética, se trata de mejorar, hay pedigrí que se busca, que se cruza”, indicó y añadió: “Y todo tirado a la basura porque a ese potrillo después hay que esperarlo dos años para poderlo vender, y ya no lo tengo, no lo tenemos”. fuente: Infopico