Nuevamente, el Ejecutivo optó por actualizar de manera parcial los incrementos pendientes que se habían acumulado a lo largo de 2024 y durante los primeros tres trimestres de 2025, y así favorecer el proceso de baja e la inflación.

Desde el Gobierno explicaron que la medida apunta a “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, evitando un traslado brusco a los precios finales en los surtidores.

Desde el año pasado, la petrolera YPF dejó de comunicar de forma pública los aumentos de precios y pasó a aplicar ajustes segmentados por regiones, franjas horarias y niveles de demanda. Este esquema derivó en precios dinámicos, lo que dificulta el seguimiento preciso de los valores en los surtidores.

Sin embargo, con la reciente actualización impositiva, el precio del litro de nafta registraría un incremento promedio del 1,1%, según las primeras estimaciones realizadas por los empresarios del sector de estaciones de servicio

En concreto, el litro de nafta aumentará $17,385 por la suba del impuesto a los combustibles y $1,065 por el tributo al dióxido de carbono. De esta manera, el litro de súper, que actualmente cuesta $1609 según el relevamiento del sitio Surtidores, pasará a valer $1627,45.

En el caso del gasoil, el impuesto general se incrementará en $14,884, con un adicional diferencial de $8,059 para las zonas comprendidas en el régimen patagónico. A ese monto se sumará $1,696 correspondiente al impuesto ambiental. Así, en marzo el precio por litro se elevará de $1658 a $1674,58.