El Fondo Monetario Internacional ratificó su previsión de expansión para la Argentina y la ubicó entre las excepciones positivas de América Latina. Advirtió, sin embargo, que la sostenibilidad del crecimiento dependerá de la continuidad de las reformas y del control de las tensiones inflacionarias y sociales.
No obstante, el Fondo aclaró que la sostenibilidad de ese crecimiento estará condicionada por la continuidad de las reformas estructurales y por la capacidad de las autoridades para contener las presiones inflacionarias y sociales. En ese sentido, advirtió que el proceso de recuperación sigue siendo frágil y dependiente del contexto financiero y político, tanto a nivel local como internacional.
El FMI ve en América Latina un panorama más débil
Este desempeño relativamente débil -por debajo del 2,4% estimado para 2025- está vinculado a la baja productividad, la limitada inversión y condiciones financieras más restrictivas, a lo que se suma el impacto desigual de la desaceleración del comercio mundial. El organismo también remarcó que la región sigue siendo vulnerable a eventuales shocks externos, como una reversión de los flujos de capital, una caída de los precios de las materias primas o un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas.
Brasil, la mayor economía de América Latina, muestra una clara desaceleración tras el fuerte desempeño de los últimos años. El FMI prevé que el PBI brasileño crecerá 1,6% en 2026, tres décimas menos que en la proyección de octubre y por debajo del 2,5% estimado para 2025, para luego recuperarse hasta 2,3% en 2027. El menor dinamismo se explica por el endurecimiento de las condiciones financieras internas, la moderación del consumo y una política fiscal menos expansiva, aunque el organismo destacó que el país mantiene fundamentos macroeconómicos más sólidos que reduce el riesgo de inestabilidad.
El contexto global
A nivel mundial, el FMI mejoró levemente su estimación de crecimiento respecto al informe de octubre y ahora espera que el PBI global aumente 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027. Según el organismo, este desempeño estable responde al equilibrio entre factores adversos -como los cambios en las políticas comerciales- y elementos favorables, como el aumento de la inversión en tecnología, incluida la inteligencia artificial, especialmente en América del Norte y Asia
En materia de inflación, el Fondo proyecta que la tasa general disminuirá de 4,1% en 2025 a 3,8% en 2026 y 3,4% en 2027. “Las proyecciones se mantienen prácticamente sin cambios y prevén que la inflación vuelva al objetivo de forma más gradual en Estados Unidos que en otras grandes economías”, señaló. fuente: Diario Popular