Un vuelo con 54 alumnos llegó este jueves a nuestro país proveniente de la ciudad italiana de Roma, luego de que los estudiantes se quedaran varados en Israel, tras el inicio del ataque del grupo palestino Hamás, informaron fuentes aeroportuarias.
Con un viaje de más de 14 horas, los estudiantes arribaron este jueves, a las 20.35, al aeropuerto internacional de Ezeiza, teniendo un emocionante reencuentro con sus familiares, luego de haber cumplimentado los trámites en Migraciones.
El grupo forma parte de un contingente de 200 estudiantes de colegios secundarios de la comunidad judía que se encontraba realizando un viaje de estudios en Israel, cuando se desató el conflicto el sábado pasado.
Con carteles de “Bienvenidos a casa”, acompañados con la bandera israelí y la argentina, los estudiantes fueron acogidos con aplausos y gritos.
“Ya estás en casa. Ya está. Ahora a descansar”. le decía una madre a su hija mientras la abrazaba y secaba sus lágrimas.
Las fotos, muchas de ellas a modo selfie, también las filmaciones con los celulares, eran seguidos por abrazos interminables, luego de la “demora eterna” en el hall de la terminal aeroportuaria.
“Estuvimos en contacto permanente lo más que pudimos hasta que se quedaban sin señal”, señaló la abuela de uno de los estudiantes.
Las típicas fotos entre seres queridos de bienvenida en el aeropuerto eran moneda corriente, aunque esta vez el contexto de la vuelta fue uno “muy distinto”.
Entre abuelos y abuelas, padres y madres, tíos y tías, los más pequeños lograban escabullirse entre los adultos, en el medio de un escenario de emoción y euforia, para fundirse en los brazos de quienes se encontraban nuevamente en suelo argentino.
Las mascotas tampoco faltaron en pleno jolgorio y fueron los encargados de recibir a sus dueños mientras saltaban en dos patas y movían la cola.
Contactados por grupos de Whatsapp, los familiares se mantuvieron al tanto de los movimientos de sus hijos durante todo su regreso.
Las lágrimas no dejaban de florecer en los rostros de varios de los presentes, tanto en los jóvenes estudiantes como en sus familiares, sin embargo esas lágrimas no reflejaban tristeza, sino alivio.
Este jueves, mientras esperaron el vuelo Ethiopian Airlines, vía Roma y previa escala en San Pablo, decenas de familias estuvieron impacientes la llegada de sus hijos e hijas, en un ambiente lleno de charlas de diversos tipos.
Algunos miraron impacientes sus teléfonos celulares intentando acortar los minutos, mientras que otros están con la mirada atenta a la puerta de arribos internacionales, una vez que supieran del aterrizaje.
Con un pasillo armado con cintas, los familiares se agruparon expectantes, algunos con lágrimas en los ojos, otros sujetándose entre ellos esperando el ansiado reencuentro.
Este contingente formaba parte del Proyecto Jail, que consiste en un viaje a Israel de unos 200 alumnos, de entre 15 y 16 años, de las escuelas secundarias de la red escolar judía de todo el país, que durante diez días y junto a sus docentes realizan paseos, excursiones y visitas educativas y conmemorativas a distintos sitios históricos y turísticos.
Esta iniciativa está organizada, en conjunto por la Agencia Judía para la diáspora, el Ministerio de Educación de Israel y las instituciones centrales de la comunidad judía local. (fuente: Télam)