El sismo se registró frente a la costa del sureste panameño, a 10 kilómetros de profundidad. Hubo evacuaciones, reportes de daños y avisos preventivos para varios países de América.
Las primeras imágenes difundidas en redes sociales mostraron evacuaciones de edificios y daños en distintas construcciones. Mientras avanzaba la evaluación de las consecuencias del terremoto, las autoridades trabajaban para determinar el alcance de los daños y las posibles afectaciones a la población.
Entre las imágenes que circularon tras el terremoto se observaron construcciones dañadas y el derrumbe del campanario de la parroquia San Juan Bautista, en Penonomé. Los reportes difundidos durante las primeras horas posteriores al sismo todavía estaban sujetos a una evaluación oficial.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, fue consultado sobre el estado de situación y las consecuencias del movimiento. “La he solicitado y pronto se hará público”, respondió al referirse a la evaluación preliminar de los daños.
Después del temblor principal, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá informó que se habían registrado más de 13 réplicas. Una de ellas alcanzó una magnitud de 6,0 y se localizó a unos 21 kilómetros al norte de Tonosí, según el reporte difundido por el organismo.
Las réplicas forman parte de la actividad sísmica posterior a un terremoto y pueden provocar nuevos movimientos perceptibles en las zonas afectadas. Por ese motivo, las autoridades continuaban siguiendo la evolución del fenómeno mientras se desarrollaban las tareas de evaluación.
El terremoto tuvo repercusiones en Costa Rica, donde también se registraron evacuaciones preventivas en edificios. Marcelo Solano Ortiz, director de Seguridad y Policía Municipal de San José, informó que no se habían registrado daños en la capital costarricense en ese primer balance.
“No se registran daños en la ciudad de San José. Se mantiene en comunicación el Comité de Emergencias de la ciudad. Se reportan evacuaciones ordenadas en muchos edificios”, señaló.
En paralelo, los avisos por una posible amenaza de tsunami mantenían la atención sobre las costas de distintos países de la región. La información disponible durante las primeras horas no establecía todavía el balance definitivo de daños ni el alcance de las posibles consecuencias del sismo. fuente: Diario Popular