Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado por la madrugada la isla de Flores, en el suroeste de Indonesia, dejando al menos 38 muertos, 13 heridos y unos 2.000 evacuados, según el último balance publicado por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) de ese país.

El seísmo se produjo a las 4.58 hora local, con su epicentro localizado frente a la costa norte de la isla y a una profundidad de tan solo 15 kilómetros. El temblor afectó el entorno de Nusa Tenggara Oriental, una zona del archipiélago indonesio expuesta a alta actividad tectónica.

Luego del terremoto, las autoridades emitieron una alerta preventiva de tsunami para las zonas costeras colindantes, la cual fue retirada poco después tras evaluar la evolución de la masa de agua. Los equipos de rescate siguen evaluando los daños y las víctimas en las zonas afectadas de la isla de Flores.

El país del sudeste asiático cuenta con un amplio historial de sismos al ubicarse en pleno “Cinturón de Fuego” del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo. Esta franja, de gran inestabilidad tectónica, se extiende desde Japón e Indonesia hasta California y Sudamérica.

En 2018, la ciudad de Palu, capital de la provincia de Sulawesi Central, sufrió un terremoto de magnitud 7,5 seguido de un tsunami, que dejó un saldo de 2.200 fallecidos. Ese mismo año, otro sismo de igual magnitud y el posterior tsunami en Palu y la isla de Sulawesi provocaron más de 4.300 muertos o desaparecidos.

Las autoridades colombianas elevaron a más de 280 los muertos y a más de 3.970 heridos por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el noroeste del país a comienzos de esta semana.

En concreto, son 285 las personas que fallecieron y 3.975 las que sufrieron heridas, mientras que restan 354 desaparecidos, según la estimación más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Hasta ahora, la cifra de rescatados ascendió a 348. fuente: Diario Popular