Los interminables festejos por el tremendo triunfo de la Selección Argentina contra Inglaterra tuvieron un desenlace preocupante General Pico donde se registraron incidentes, peleas, personas heridas, detenidos y un importante operativo policial para controlar los disturbios. Un joven está en Terapia Intensiva en el hospital Gobernador Centeno y el sistema sanitario se vio colapsado por los incidentes.

Entre la Municipalidad y la Plaza San Martín, el festejo terminó de la peor manera: corridas, botellas volando por el aire, heridos y una severa represión policial, informó el sitio En Boca de Todos.

“Eran botellas que volaban para todos lados. Impactaban directamente en el cuerpo de la gente. Era un peligro total para cualquiera que estuviera ahí”, relató un testigo.

La locura escaló tan rápido que el ambiente se volvió completamente inhabitable para las familias que solo querían festejar.

Ante el descontrol total, las fuerzas de seguridad no dudaron en actuar. Bajo las directivas de la Unidad Regional II y con el despliegue del personal de todas las comisarías de la ciudad, se montó un megaoperativo.

Para dispersar a los violentos, la policía debió reprimir con gases y efectuar disparos con balas de goma (presumiblemente al aire). El estruendo de las detonaciones sembró el pánico y obligó a la desconcentración masiva de la multitud.

Durante la noche, los disturbios dejaron un saldo de múltiples heridos, personas demoradas y los servicios de salud pública trabajando al límite de su capacidad. Un joven fue agredido en la plaza y recibió un violento botellazo en la cabeza que lo dejó inconsciente. Tras ser asistido por el personal médico, debió ser ingresado de urgencia a la Unidad de Terapia Intensiva debido a la gravedad de la lesión craneal.

De acuerdo con el portal local Infopico, hasta el momento, se reportaron más de 10 personas heridas, sin contabilizar a aquellos que fueron demorados por agresiones o disturbios.

El Servicio de Emergencias Médicas (SEM) se vio completamente superado por la situación. Con tan solo tres móviles disponibles para toda la ciudad, las ambulancias no daban abasto para cubrir la demanda, abocándose casi exclusivamente a trasladar y asistir a las víctimas de los disturbios, lo que resintió la capacidad de respuesta para otro tipo de emergencias vitales.

Por su parte, la guardia del Hospital Gobernador Centeno colapsó durante las horas pico de los festejos. fuente: Noticias Argentinas