La asociación hotelera más importante de Estados Unidos advirtió que las reservas están por debajo de lo previsto y cuestionó la gestión de alojamiento de la FIFA. También influyen los altos costos de viaje y entradas.
La AHLA, que representa a más de 32.000 establecimientos hoteleros y a más del 80% de los hoteles franquiciados del país, aseguró que cerca del 80% de los alojamientos en las ciudades anfitrionas reportan reservas inferiores a las proyectadas para junio y julio. Además, señalaron que la menor llegada de aficionados internacionales “amenaza el impacto económico general” del evento.
El reclamo también apunta a los elevados costos asociados al Mundial. Hoteleros y aficionados coinciden en que los altos precios de las entradas, las tarifas hoteleras, el transporte y la carga impositiva terminaron alejando a parte del público extranjero. En ciudades como Boston, algunas habitaciones todavía superan los USD 300 por noche, pese a que en las últimas semanas las tarifas bajaron cerca de un 20%.
Desde la FIFA rechazaron las críticas y defendieron su política de alojamiento. El organismo aseguró que la liberación de habitaciones se realizó “dentro de los plazos acordados contractualmente” y afirmó que mantuvo conversaciones constantes con los hoteles para ajustar reservas y tarifas durante todo el proceso de organización.
Pese al escenario de incertidumbre, el sector hotelero mantiene expectativas de recuperación de cara al inicio del torneo. La AHLA sostuvo que muchos hinchas todavía esperan definiciones sobre entradas y horarios antes de confirmar sus viajes. En paralelo, Airbnb afirmó que el Mundial 2026 podría convertirse en el mayor evento de alojamiento en la historia de la plataforma, incluso por encima de los Juegos Olímpicos de París 2024.