Un conductor de 67 años  de Miguel Riglos fue detenido el domingo por la tarde cerca de  Catriló, luego de protagonizar una persecución policial y negarse a acatar órdenes. No permitió que le realicen el test de alcoholemia, hasta que accedió y dio una graduación muy elevada. Se le inició una causa por “atentado y resistencia a la autoridad” y horas después fue notificado en libertad.

Fuentes de la comisaría local dijeron que el hecho se inició alrededor de las 18.55 horas, cuando personal policial fue alertado sobre un auto Volkswagen blanco que realizaba maniobras peligrosas en un camino saliendo del Club Hípico, donde se realizó una prueba. Tras el aviso, los efectivos lograron ubicar el rodado VW Golf circulando por la ruta nacional 5 en sentido este a oeste. «Volvía a su localidad», dijeron los voceros.

Los uniformados intentaron detener la marcha del vehículo mediante señales de luces y sonoras, pero el conductor hizo caso omiso y continuó circulando hasta detenerse aproximadamente mil metros más adelante, a la altura del kilómetro 532.

Al descender del automóvil, el hombre se mostró alterado y presentaba signos evidentes de intoxicación alcohólica, como aliento etílico, dificultad para hablar y problemas de estabilidad al caminar, agregaron los voceros. En el vehículo viajaba como acompañante otro hombre, domiciliado también en Miguel Riglos.

En un primer momento, el conductor se sometió a varios intentos de test de alcoholemia que no arrojaron resultados válidos y posteriormente se negó a repetir la prueba. Además, comenzó a increpar e insultar al personal policial, por lo que se procedió a su aprehensión y traslado a la comisaría, donde quedó detenido de manera preventiva tras ser examinado por un médico.

Horas más tarde, alrededor de las 20.50, el hombre accedió a realizar el test de alcoholemia, el cual arrojó resultado positivo con 2,28 gramos de alcohol por litro de sangre. Fue liberado y se le inició una causa judicial. Con información de La Arena y Radio Don