De esta forma, la medida busca reducir la capacidad de acción de organizaciones criminales que siguen operando desde los lugares de detención, al tiempo que se pretende fortalece las capacidades de control intramuros.

Cómo será el bloqueo

La medida quedó formalizada en el “Manual de Procedimiento para la Detección y Bloqueo de IMEI/IMSI en Establecimientos Penitenciarios Federales”, el cual establece cómo detectar y anular los celulares en las cárceles.

El mecanismo se basa en la identificación de los teléfonos a través de dos códigos clave: el IMEI (International Mobile Equipment Identity), que es el número único de cada equipo, y el IMSI I (International Mobile Subscriber Identity), vinculado a la tarjeta SIM.

Cuando un celular se activa dentro de una zona prohibida, equipos lo detectan automáticamente y generan un reporte con esos datos.

A partir de ahí, la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios solicita el bloqueo inmediato a las empresas prestadoras de servicios de telecomunicaciones. Las compañías deben validar la información y proceder a inutilizar el dispositivo en un plazo máximo de 48 horas, impidiendo que vuelva a conectarse a cualquier red.

El sistema no solo apunta a los internos: también incluye controles sobre el ingreso de celulares por parte de personal autorizado. Para eso, se dispondrán sectores específicos fuera de las áreas restringidas donde agentes penitenciarios, funcionarios judiciales o abogados deberán dejar sus dispositivos antes de ingresar.

Además, habrá un monitoreo constante desde centros de control, con registros actualizados de todos los equipos bloqueados y auditorías periódicas para verificar el cumplimiento del procedimiento. fuente: Minuto Uno