La Albiceleste no solo es campeona vigente del mundo, sino que también ostenta ese logro de la Finalissima, ya que en 2022, previo al Mundial de Qatar, le ganó la primera final del certamen a Italia en Wembley, por lo que ahora buscará defender la corona.
El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, palpitó el choque: “Este partido emblemático es más que una competición; es un símbolo de cooperación y respeto entre confederaciones, y una oportunidad para que los aficionados disfruten de un acontecimiento verdaderamente histórico”.
A su vez, su par de la UEFA, Aleksander Čeferin, afirmó: “Simboliza la unión de dos continentes futbolísticos y demuestra el alcance global de nuestro deporte en un encuentro de enorme prestigio. Esperamos vivir una velada inolvidable de fútbol de élite y celebración internacional”. fuente: TyC Sports