El actor y humorista Salvador Maximino Ciliberto, más conocido como Toti Ciliberto, falleció a los 63 años. Fue una pieza clave en el Videomatch de Marcelo Tinelli.
La noticia fue confirmada por su amigo y compañero de escenarios, Larry de Clay, con quien compartió risas, rutinas y noches interminables desde los años gloriosos de VideoMatch.
«Esta tristeza es enorme. No tengo consuelo. Hola Alto Hermano. Te vamos a extrañar toda la vida», expresó su colega y amigo «Larry De Clay» en su cuenta de Instagram, comunicando la triste noticia.
Larry, en diálogo con TN, comentó: “Hace un día y medio que estamos con mi mujer con eso de que lo habían internado, y hablando con su actual pareja y con el hijo”.
El humorista se encontraba de viaje cuando recibió la confirmación del fallecimiento. “Sé que había tenido un problema intestinal hace 3 o 4 meses, y nos enteramos que se descompensó y debieron internarlo. Ayer a la tarde estaba mejor, pero en la madrugada entró en paro”.
Aparentemente, fue una homorragia interna que derivó en un paro cardíaco.
Entre los comentarios del posteo se lee el de Pachu Peña, quien también se expresó en para despedir a Ciliberto: “Descansá en paz Toti querido. Qué tristeza”.
Ciliberto, nacido el 25 de mayo de 1961, comenzó su carrera actoral en 1992 de la mano de Marcelo Tinelli en el programa Videomatch en decenas de sketch, convirtiéndose en la época más recordada de su trabajo.
Su conexión con el humor había nacido tras sufrir episodios de bullying en la escuela. Sus compañeros se reían de las marcas que el acné había dejado en su rostro, entonces decidió reírse de sí mismo. No imaginaba que haría de esa característica un estilo de vida.
En 1997 condujo el programa ‘Adivina adivinador’, caracterizado como el personaje Riquelme, y en 2013 encabezó el mítico programa dirigido por Gerardo Sofovich, ‘La peluquería de don Mateo’ junto a René Bertrand.
En cine participó de películas como ‘Vivir intentando’ junto a la agrupación Bandana; ‘Brigada explosiva’; ‘Misión pirata’ con Emilio Disi, Gino Renni, Luciana Salazar, Bicho Gómez y La Hiena Barrios, y ‘Cuatro de copas’ con Pablo Yotich y Federico Luppi.
En septiembre de 2024, en una entrevista, Ciliberto había relatado sus problemas de adicción con las drogas, especialmente con la cocaína
“Estuve muy comprometido con una adicción fuerte y fue muy difícil”, confesó sin rodeos en una entrevista con Gastón Pauls para el ciclo Seres Libres. La cocaína no llegó con la fama: ya estaba antes. Pero el vértigo del éxito, las giras, los personajes, la presión de los 40 puntos de rating la volvieron más frecuente, más necesaria, más letal. “Uno se engaña. Creés que te ayuda a estar más pila. Hasta que te das cuenta de que te está matando”, relató.
Vivía una doble vida. En cámara, el humorista incansable. Detrás, el hombre roto. “Lloraba y consumía al mismo tiempo”, dijo. El punto de inflexión fue su familia. Sus hijos. El apoyo feroz de su exmujer. Y luego, una aparición inesperada: la fe.
“Si no me sacaba el Señor, yo nunca hubiera salido de ahí”, admitió años después en el programa La Puerta Abierta. La espiritualidad fue su salvación. Dejó las drogas, abandonó los excesos, y comenzó a dar testimonio en encuentros religiosos como los organizados por el pastor Felipe de Stefani, con títulos como Me convertí y no entiendo nada. “Cada uno tiene algo que sanar. Dios sabe de qué”, les decía a los asistentes, con la voz quebrada y los ojos firmes. (fuente: Noticias Argentinas)