El mercado de alquileres nacional está en crisis. Mientras la oferta tiende a cero, los precios suben por encima de la inflación, los contratos se dolarizan por fuera de la ley y las novedades sobre una solución normativa siguen sin aparecer. Los contratos de alquiler que a fines de julio deban hacer la actualización anual del valor del alquiler enfrentarán aumentos de hasta 109.83%.
Esta cifra es determinada por el Índice de Contratos de Locación (ICL), el indicador elaborado por el Banco Central que para su cálculo toma en cuenta en partes iguales la inflación y los salarios.
En los próximos meses la cifra seguirá creciendo. “Los primeros días de agosto el índice que regula el aumento de los alquileres será de 109,36% y el mes terminará con aumentos de entre 112,5% y 113%”, afirma Federico González Rouco, economista especializado en vivienda. Es decir que quien desde agosto del 2022 pagaba $74.557 por mes -precio promedio de alquiler de un departamento de dos ambientes en la Ciudad de Buenos Aires un año atrás-, a partir del mes que viene deberá abonar entre $156.093,8 y $158.806,4, dependiendo del momento del mes en el que haga la actualización.
La tendencia continuará a la alza en el noveno mes del año. El economista señala que el incremento estimado del ICL a fines de septiembre será de 113,5% o 114%. “La diferencia no es mucha entre la suba de agosto y septiembre porque la inflación interanual dejó de aumentar tan fuerte y el salario creció un poco”, explica. Cabe destacar que estos aumentos están por debajo de la inflación interanual de junio, que fue del 115,6%, la más alta desde agosto de 1991.