Una increíble situación vivieron los funcionarios policiales de la comisaría departamental de 25 de Mayo. Una mujer, acompañada por otras tres, fue a denunciar un abuso pero se exaltaron y produjeron daños y atacaron al jefe, comisario Fabián Fleitas, y a otros dos agentes. En tanto, enterados, dos hijos de la supuesta abusada incendiaron la celda.
Desde la dependencia local informaron que todo se inició a las 11.50, cuando cuatro mujeres concurrieron a la comisaría, y una de ellas reveló la intención de efectuar una denuncia por abuso. Ante esta situación, “de inmediato con personal Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia, se detuvo al imputado, quedando alojado en alcaidía esta unidad”.
Pero, mientras se hacían los procedimientos “estas mujeres comenzaron a alterarse y a romper las instalaciones y demás elementos de esta dependencia, motivo por el cual se les solicita que cese con tal accionar, lo que desencadeno por que la que adujo ser víctima de abuso sin motivo alguno comenzó a agredir a personal policial interviniente”.
Puntualmente, desde esa sede policial confirmaron que le provocaron lesiones al comisario Fleitas y al encargado de la guardia. También a una agente policial que revista en la Unidad de Género. Ante esta actitud de extrema violencia “se debió proceder a la aprehensión de dos de ellas”.
Posteriormente el personal policial solicitó una ambulancia del Hospital Jorge Ahuad, donde trasladaron a la supuesta víctima, con custodia, a fin de hacer las entrevistas médicas pertinentes. Cuando le dieron de alta nuevamente fue trasladada a la comisaría donde finalmente planteó su denuncia respecto a situación fuera víctima.
En tanto, desde la fuerza policial abrieron una causa de oficio caratulada “lesiones, daño y atentado y resistencia a la autoridad”, donde aseguran que “damnifican a personal policial y al Estado provincial”, en el que interviene el fiscal Facundo Rossi. Una de las medidas de la Justicia fue notificar a disposición y disponer su libertad a las dos mujeres involucradas.
Pero, minutos después la noticia de estas actitudes corrió y les llegó a dos hijos de la mujer que denunció el abuso, quienes estaban detenidos (por otra causa) en la alcaidía de la misma dependencia. Ambos reaccionaron con similar violencia e iniciaron un incendio en enseres de la celda donde están alojados, lo que obligó a ponerlos a resguardo y dar intervención a los bomberos voluntarios para controlar el fuego.
Por este motivo, la policía inició otra causa judicial, también de oficio, que caratularon “Daño al Estado provincial”, en la que también interviene el fiscal Rossi. (fuente: La Arena)