El diputado nacional por Avanza Libertad, José Luis Espert (60), cuestionó la política social que aplica el Gobierno, consideró que se deben poner límites a la cantidad asignaciones universales por hijo (AUH) que paga el Estado y planteó que “si no se pone un límite a la natalidad en los hogares pobres, Argentina va a ser una gigantesca villa miseria en los próximos años”.
Con un estilo que no esquiva las polémicas, durante más de una hora en los estudios de Infobae, el dirigente liberal y economista de profesión advirtió que en la Argentina “desde hace 60 años no se respeta la ley de la gravedad” en materia económica y describió las que, a su entender, son “las tres mafias que empobrecen” al país.
Defendió los motivos por los cuales presentó un pedido de juicio político contra Alberto Fernández, al que acusó de ser “el presidente más endeudador de la historia democrática argentina”. También consideró que se debería desdoblar o liberar el dólar y habló sobre el 2023. “No estoy pensando en candidaturas”, dijo y se mostró a favor de una mega PASO opositora para enfrenta al kirchnerismo.
En la entrevista -que se realizó antes del anuncio de los cambios de gabinete- el diputado también habló sobre su vínculo con Javier Milei, describió las principales reformas que debería encarar el futuro gobierno para retomar el crecimiento y defendió al campo. “Los productores agropecuarios nos rompemos el culo para trabajar el campo, no somos ningunos garcas”, afirmó.
Las 16 definiciones salientes de la entrevista con Infobae
1- Para mí, el kirchnerismo es un estado medio de insanidad mental.
2- Uno no puede dar una AUH por cada hijo: hasta dos hijos te damos AUH, más no. No puede ser que uno esté subsidiando el aumento de la pobreza.
2- La tasa de crecimiento de la población en hogares marginales es de 4 y 5 veces superior a la de la población de clase media y media alta, Esto significa que, si Argentina no pone un límite a la natalidad en los hogares pobres, Argentina va a ser una gigantesca villa miseria.
3- Una parte de la gente pobre quiere tener hijos para cobrar el plan, pero otra parte tiene hijos porque no sabe cuidarse, no tiene control de natalidad.
4- La persona que recibe un plan social es una víctima del sistema y hay que ayudarla. Pero a las organizaciones sociales, cero peso.
5- Piquetero que corta la calle tiene que ir preso. La calle está para que la gente circule, no para que sea cortada por cualquier pelagato.
6- Los productores agropecuarios nos rompemos el culo para trabajar el campo, no somos ningunos garcas.
7- Juan Grabois tendría que estar preso ya. Es un atorrante. Debería estar preso porque le arruinó la vida a diario a millones de argentinos que quieren laburar
8- A los piqueteros y a Moyano les armó el quilombódromo que vayan a manifestar ahí. Que lo llenen pero que no le caguen la vida a la gente.
9- Se está dinamitando la cultura del trabajo. Se pasó de “mi hijo el doctor” a “mi hijo el empleado público”. Ahora vamos a “mi hijo el piquetero o el beneficiario de un plan, el planero”.
10- Nuestras leyes laborales parten del supuesto equivocado de que el hobby empresarial no es ganar plata, sino echar gente. Hay que dejar de pensar que es necesario proteger tanto al empleado del Drácula del empleador.
11- Si el Gobierno se quedó sin reservas es el mejor argumento para liberar el mercado de cambios. ¿Significa una gran devaluación y un salto en el nivel de precios? Sí, pero es menos malo que una explosión cambiaria.
12- Argentina camina a un régimen de inflación del 100%.
13- Alberto Fernández va a ser el presidente que más va a endeudar a la Argentina en la historia democrática.
14- Nuestra industria ha sido, no toda, muy falopa. ¿Por qué los argentinos pagamos los autos y los textiles carísimos? ¿La industria que queremos es la que está fundiendo a los consumidores argentinos?
15- No estoy pensando en ninguna candidatura para el año que viene. Voy a jugar, por supuesto: en el 2023 puedo ser candidato a Presidente, a gobernador de la provincia o la senaduría provincial. No lo sé.
16- No voy a formar parte de Juntos por el Cambio. Sí puedo ir a una mega PASO opositora.
La entrevista completa con el diputado José Luis Espert
– Me interesa iniciar la entrevista con una propuesta: ¿le podés explicar a un lego, a una persona que no conoce y no entiende mucho de economía, qué es lo que está pasando en la Argentina?
Lo que pasa ahora es lo que ya nos pasó siete veces en los últimos 60 años. En los últimos 60 años hemos tenido siete planes económicos -este es el octavo, en realidad- y todos terminaron igual que este: con crisis. Terminó en crisis el plan de principios de los 60, de Frondizi seguido por los militares; el plan de inflación cero de (José Ber) Gelbard; el plan de (José Alfredo) Martínez de Hoz; el Plan Austral (de Raúl Alfonsín); el Plan de Convertibilidad (de Carlos Menem); el plan de los Kirchner; y el plan de Macri. Siete y el octavo es el plan de Alberto Fernández.
En los últimos 60 años, entonces, incluyendo este, hemos tenido ocho planes. Es un plan cada siete años y medio que terminaron prendiéndose fuego y prendiendo fuego a la Argentina. Ya deberíamos haberle encontrado la vuelta los argentinos, de que algo está pasando acá. Independientemente del envase que tengan estos planes, el contenido tiene que ser muy parecido, porque sino alguno hubiera determinado bien.
Todos terminaron parecido: con saltos inflacionarios, devaluaciones, default, tarifazo, ajustazo, a veces hasta renuncias de presidentes. Sin dudas que hay algo que nos pasa que es común a estos ocho planes económicos que ¿sabes qué es?
– No…
Violar la ley de gravedad. Tan simple como eso. ¿Qué hacen los países que prosperan, qué hacen los países donde la gente vive bien? Viven de algo, comercian, venden algo al mundo. Nosotros vivimos obsesionado con que no entre nada de afuera a la Argentina, la famosa sustitución de importaciones, el “vivir con lo nuestro”. Este es el peor pescado podrido que nos hemos comprado a lo largo de la historia.
– Ese “vivir con lo nuestro” tiene anclaje en la historia y repeticiones en la actualidad. El argumento principal es que tenemos que nos podemos quedar sin industria, sin actividad económica, y por lo tanto sin empleo y con más pobreza. ¿A este argumento cuál es tu respuesta?
La primera respuesta que le daría a ese argumento falso es la realidad: la Argentina es un país en decadencia, que tiende a ser una gigantesca villa miseria si no cambia. Tenemos la mitad de la población pobre. Cuatro millones de personas viendo en villas miserias. La mitad de los trabajadores trabajan en negro, totalmente precarizados. Los chicos se nos están yendo del país y las empresas también.
Si el emblema de la estrategia de crecimiento de Argentina de los últimos 60 años ha sido la sustitución de importaciones ha sido un gran fracaso. Y, en realidad, es un fracaso porque es un gran pescado podrido, un gran buzón que nos hemos comprado. Lo mejor que le puede pasar a una economía, como a cualquier persona, es la competencia. La competencia genera altruismo, genera mérito, genera eficiencia, hace que uno se especialice en lo que es bueno. Incorporás cultura, incorporás buenos hábitos. La competencia es muy muy sana. Acá nos han hecho creer que somos incapaces de competir con el mundo, por eso tenemos que vivir colgados del arco para que no entre nada y es falso.
Lo demuestro a partir de los hechos: el fracaso argentino se estrepitoso de la mano del principal pescado podrido que nos hemos comprado, insisto, que es la sustitución de importaciones.
Pero hay dos cosas más que son dos leyes de gravedad adicionales que, como las violamos –como la de la competencia, con la sustitución de importaciones– hacen que Argentina viva en crisis, porque tener cada siete años y medio una crisis homérica, es vivir en crisis. La segunda ley de gravedad que violamos es que los tamaños del Estado tienen que ser tamaños razonables, que sean pagables por los impuestos que paga la gente de trabajo, y que si tenés déficit, sea un déficit que se puedan financiar. Argentina tiene un Estado de un tamaño que es impagable, porque la sociedad que está en blanco vive esclavizada pagando impuestos.
La gente que está en blanco más de la mitad del año trabaja solo para pagar impuestos, o sea que por una ventanilla cobra su ingreso y por otra ventanilla -llámese ventanilla B- le entrega el ciento por ciento de lo cobrado durante seis meses a la AFIP, ARBA o a las instituciones que recaudan impuestos en las provincias. Argentina tiene un estado elefantiásico que es impagable e infinanciable. Argentina tiene que achicar el Estado. En la sociedad donde la gente prospera, los Estados tienen un tamaño razonable y no sólo razonable en tamaño, sino que son Estados que son como una especie de fábrica que transforman los impuestos en bienes públicos: agarran los impuestos que paga la gente y los transforman en Seguridad, Defensa, Justicia, Diplomacia, Educación y Salud básicas. Acá los impuestos se terminan transformando en planes sociales, curro, amiguismo, clientelismo, corrupción, ñoquis, punteros políticos totalmente alejado de la realidad que debería ser.
La tercera ley de gravedad que violamos es que las leyes laborales que los países tienen donde la gente prospera son leyes laborales que son muy equilibradas a la hora de defender al trabajador y al empresario que emplea y da trabajo. No funden a los empresarios que echan a alguien porque saben que un empresario no echa por hobby, sino porque a pesar de haberlo entrenado, capacitado y formado no funcionó la relación laboral y, muy a su pesar seguramente, lo echa. Nuestras leyes laborales parten del supuesto equivocado de que el hobby empresarial no es ganar plata, sino echar gente, entonces las leyes laborales nuestras te fusilan como empresario si vos echas a alguien, entonces así no funciona.
Por eso a la Argentina le sale todo mal, porque hace todo mal y es porque está violando las leyes de gravedad. Ahora el problema, vos dirás pero cómo, che si la ley de gravedad uno en la vida real no la viola, uno no se tira de un décimo piso 10 veces pensando que 9 de 10 va a terminar bárbaro. ¿Por qué violamos la ley de gravedad? Y porque ya a esta altura, lamentablemente, como este modelo entró en crisis en los últimos 60 años, pero hace 100 que lo aplicamos, ya hay mafias muy poderosas que viven de la Argentina miserable en la cual nos estamos transformando.
Hay una pequeña mafia, pequeñísima pequeñísima, pero muy poderosa de empresarios muy prebendarios y corruptos que son una mafia, los que están nombrados en los cuadernos de las coimas. Segundo: también hay una mafia muy corrupta de políticos, no son todos, pero sí una parte muy importante, que viven de la profesión de hacer política, no usan a la política para cambiar el país como es mi caso, sino que viven de hacer política. Y luego tenemos a las mafias sindicales: hoy tenemos la mitad de la población trabajadora totalmente precarizada, hablamos de 8 millones de personas, y no podemos cambiar la leyes laborales porque las mafias sindicales te lo impiden.
Lo que nos pasa es eso, en lo profundo, más allá de Alberto Fernández, Guzmán, Cristina, Macri, Alfonsín, De la Rúa, Menem. El problema es que ya hay mucha gente, muy poderosa, que vive de enriquecerse a costa de millones de argentinos, transformándolos en miserables.
– En este contexto de un problema ya sistémico, que ya no funciona, ¿por qué sube tanto la inflación y por qué sube tanto el dólar?
Entre las muchas leyes de gravedad adicionales que violamos está la ley de gravedad que dice que la inflación es un fenómeno monetario. Uno tiene inflación porque está emitiendo dinero…
– Ahí hay una diferencia casi irreconciliable entre tu posición, que es la de los economistas, y la que tiene la política. No solamente del kirchnerismo, incluso de la oposición. La política que dice que no es un fenómeno monetario, que es multicausal.
Hay muchos economistas que creen que no es un fenómeno monetario. Guzmán habló de que la inflación es un fenómeno multicausal. Hay un montón de economistas que consideran que la inflación no es un fenómeno monetario o, incluso, algunos dicen que no es “sólo” un fenómeno monetario. La inflación es sólo un fenómeno monetario. Yo te diría de nuevo: es violar la ley de gravedad. Por eso a mí hasta media bronca que seamos tan brutos de ignorar leyes de gravedad.
Te voy a contar una historia. En el año 1977, a Milton Friedman le dieron el Premio Nobel de Economía, que sería el Oscar de la Economía, el Olimpo de las Ciencias, que es el Nobel, en parte por sus contribuciones a la teoría monetarista de la inflación. Pero no solo quedó ahí la contribución de Friedman, sino que esta teoría que recibió, insisto, el Oscar de la Economía en el año 1977, fue probada por las ciencias duras en un montón de países posteriormente, a lo largo de muchísimas décadas. Y se probó que la inflación es un fenómeno monetario.
“Milton Friedman, el Nobel de Economía, ya demostró que la inflación es un fenómeno monetario”, resaltó Espert.Cuando se ve cómo el mundo ganó la lucha contra la inflación lo hizo actuando sobre la moneda. De los pocos países que todavía negamos que la inflación sea un fenómeno monetario es Argentina, por eso seguimos con problemas de inflación. Pero además de estos dos datos -que el Nobel se lo dieron a Fridman y que después su teoría fue probada- es de puro sentido común pensar que la inflación es un fenómeno monetario. Las cosas que uno consume todos los días están denominadas en la moneda que emite el Banco Central. El peso, en el cual está denominado tu corbatero, el mío, mi saco, mis zapatos, los tuyos, tus anteojos, están denominados, el valor, en la moneda, que emite el Banco Central. Por lo tanto, sería natural pensar que la inflación tiene que ver con el que emite la moneda en el cual están denominadas las cosas que compramos. Y por si fuera poco, te voy a dar un ejemplo muy simple para entender que la inflación es un fenómeno monetario. Pensemos en el mercado de la papa: ¿qué pensás que va a pasar si hay más oferta de papas que demanda de papas? Si sobran papas ¿qué va a pasar con el precio de la papa?
– Va a bajar…
Baja el precio de la papa. Si hay más oferta que demanda de papa, entonces, cae el precio de la papa. Ahora, si cae el precio de la papa, esa papa cuyo precio cayó va a comprar menos fideos, manteca, pan, porque cayó su precio. Como que cayó el poder de compra en términos de otras cosas, sobran papas.
Con el dinero pasa lo mismo: cuando sobra dinero porque estás emitiendo, ofertando más dinero que la gente quiere, la demanda, cae el poder de compra del dinero: esa es la inflación. Pensar el problema de la inflación como fenómeno monetario es tan natural como pensar que si cae el poder de compra de la papa es porque están sobrando papas.
– Ese problema de la inflación como del dólar ¿creés que en el corto plazo va a seguir agravándose y qué consecuencias puede tener?
Ha quedado claro que la inflación es un fenómeno monetario, exclusivamente monetario en el largo plazo, por lo menos, porque en el corto plazo puede haber aumento de tarifas o del dólar, pero esas son subas de precios relativos más que inflación. Vamos ahora a la coyuntura argentina. El 11 de agosto se va a conocer la inflación de julio.
– Sí.
Muy probablemente estemos con una inflación cercana a los dos dígitos cercana al 10%, lo cual significa que, anualizada, es una inflación del 200 por ciento. O sea que Argentina camina a un régimen de inflación del 100%, con un dólar que sin dudas, a la larga, cuando uno mira series largas entre el dólar y los precios, en nuestro país el dólar y los precios van juntos. Como Argentina es un país que fruto de sus crisis no gana productividad, es muy difícil que el dólar pueda atrasarse demasiado respecto de los precios. A la larga, el salto inflacionario va a ser acompañado por el dólar, así que sin duda, vamos un escenario de alta inflación y con suba del dólar.
La portavoz Gabriela Cerruti dijo que el dólar libre no es importante para la economía.– La postura del Gobierno, y sobre todo la expresada por (la portavoz Gabriela) Cerruti, decía que la suba que hubo del dólar ilegal no tiene nada que ver con la economía, sino que es una cuestión especulativa, que no es un precio de referencia.
Sí, dijo eso Cerruti, pero al mismo tiempo una conspicua miembro del Frente de Todos, como la senadora Juliana Di Tulio, dijo que habría que poner un policía en cada cueva. Evidentemente, el mercado paralelo, el mercado blue, no es tan chico ni es tan irrelevante, no solo para el Gobierno, sino para todos. No, de ninguna manera el mercado es chico y de ninguna manera es irrelevante.
Planes sociales y control de la natalidad
– Con respecto al tamaño del Estado y tu crítica sobre el déficit, un aspecto fundamental es el tema de los planes sociales y el peso que están teniendo los beneficios sociales.
Me gustaría detallar y abundar un poco los tres temas. En la apertura, el tamaño del Estado y las leyes laborales. Sobre el tamaño del Estado que vos preguntás sí, claramente, un tema crítico son los planes sociales, sin duda, porque es un gasto público muy importante. Representa, aproximadamente, 3 puntos y medio del producto, muchísimo.
Con respecto a los planes sociales acá hay dos cosas por hacer. Hay muchas cosas por hacer: una, hay que auditarlos y eliminar los que son truchos, y yo te aseguro que hay mucho plan trucho; dos, a los que no son truchos, hay que condicionarlos. Y limitar la cantidad de hijos que las personas tengan. Uno no puede darle una AUH por cada hijo: hasta dos hijos te damos AUH, más allá no. No puede ser que uno esté subsidiando el aumento de la pobreza.
– ¿Cómo es eso?
Claro, porque si a cada persona beneficiaria de planes se le subsidia cada hijo que tiene, la persona no va a tener ningún control sobre la natalidad y hay que tener una paternidad responsable. Los hijos tienen que ser queridos para que vengan al mundo, porque si vienen al mundo hijos no queridos, esos hijos no queridos no van a recibir el afecto que merecen, van a ser maltratados, probablemente sean violados y estaremos formando en el futuro delincuentes, violadores y asesinos
– ¿Creés que en algunos sectores está la decisión de tener hijos para tener planes?
No tengo la menor duda de eso. Eso se puede comprobar además…
– Es polémico..
Es polémico, pero lo asumo, lo digo y lo afirmo. Pero además hay otra cosa, que es más grave todavía que esto que yo estoy diciendo. La tasa de crecimiento de la población en hogares marginales está alrededor de 4 y 5 veces superior a la tasa de crecimiento de la población de clase media y media alta, como consecuencia de lo cual esto significa que, si Argentina no pone un límite a la natalidad en los hogares pobres, Argentina va a ser una gigantesca villa miseria en otro medio siglo, luego de 60 años de decadencia. Acá esto hay que mirarlo con total desapasionamiento, con total objetividad, con total frialdad, sacando los valores religiosos de por medio. Acá estamos frente a un drama social y poblacional. Tenemos una población que la mitad es pobre y esa mitad que es pobre crece a una velocidad la población que es infinitamente superior a la población que no es pobre. Si uno no empieza a poner controles de algún tipo o a mirarlo con objetividad este problema Argentina va a ser una villa miseria gigantesca.
José Luis Espert, en los estudios de Infobae.– Lo que estás planteando es limitar desalentando los subsidios a tener hijos o pensás que hay que aplicar otro tipo de políticas…
No. Yo te hablé de la auditoría para eliminar los que son truchos. Que hay que limitar la AUH a dos hijos, y no más. Que hay que capacitar a esa gente, hay que exigirle que contra el plan social, contra la AUH, el Plan Progresar, lo que sea, termine su escuela primaria. Si terminó la primaria, que termine la secundaria. Si terminó la primaria y la secundaria, que realice estudios terciarios, que aprenda un oficio. Luego esa persona hay que calificarla y formarla en un oficio, en un trabajo y hay que darle también a las empresas una facilidad para que, cuando contraten como empleado a una persona beneficiaria de planes, por ejemplo, queden de exentos de contribuciones patronales durante una década. Me parece que hay que trabajar sobre la familia y sobre la demanda de trabajo de parte de esas familias.
– En el Congreso, el kirchnerismo impulsa un proyecto para generar un ingreso mínimo para erradicar la indigencia ¿vos qué pensás?
Déjame terminar un poquito más sobre los planes y voy a tu pregunta sobre la indigencia. Otras medidas que hay que tomar vinculado con el tema del fenómeno de los planes sociales. El objetivo que persigue el plan social, por lo menos teórico, es ayudar a la persona que quedó afuera del sistema por culpa de las crisis económicas de Argentina -y yo te nombré 8 planes económicos que terminaron en crisis- ahí hay víctimas de ese destrozo que ha sido la Argentina. Destrozos de oficios, de profesiones, de actividades. Por tanto, esa persona que recibe un plan social para mí es una víctima del sistema, por tanto hay que ayudarla.
Ahora la ayuda es a la persona, condicionada, repito, a las cosas que te comenté antes. Pero es a la persona. Esto significa cero peso a las organizaciones sociales. Esto de que haya un sindicalismo de la gente que quedó fuera del sistema, hasta me parece de mala persona, directamente. ¿Cómo puede ser que haya un sindicalismo de la gente que quedó afuera del sistema? La obsesión debería ser que la gente que quedó fuera del sistema esté adentro lo más rápido posible, no que haya un sindicalismo que resguarde los derechos de la gente que quedó fuera del sistema.
A las organizaciones sociales que defiendan los derechos de los que no tienen derecho porque lamentablemente han quedado fuera del sistema “cero peso”. Y hay que desactivarlas por completo. La plata va directo a la persona que cobra el plan. La otra cosa es que piquetero que corta la calle tiene que ir preso. La calle está para que la gente circule, para que la gente disfrute de la ciudad, para que vaya a trabajar, que los camiones distribuyan la mercadería. No está para que sea cortada por cualquier pelagato para reclamar lo que sea, este es un delirio. Piquetero que corta la calle, preso.
– Te van a decir…
Finalmente, y con esto termino para más preguntas tuyas: no puede ser que tengamos una Secretaría de Economía Social en el gobierno. Un piquetero que está de los dos lados del mostrador como (el secretario Emilio) Pérsico, que es funcionario del gobierno y corta calle. También esa secretaría hay que desactivarla por completo: Pérsico a la calle, a laburar.
Emilio Pérsico es secretario de la Economía Social del gobierno de Alberto Fernández. (foto Maximiliano Luna)– Lo que te decía: primero lo del tema de los cortes. Te van a decir que limitás la protesta o el derecho constitucional a reclamar a las autoridades.
No. El derecho de huelga está consagrado por la Constitución, por supuesto, pero también el artículo 14 de la Constitución dice que las calles de la Argentina son libres para ser transitadas. Acá hay un choque entre el exceso en el uso del derecho de huelga y el defecto por defender la libre circulación. Yo les armo a Moyano y a los piqueteros el quilombódromo y que vayan a manifestar ahí. Pero no puede ser que se perjudique…
– ¿El quilombódromo?
Sí. A los piqueteros y a Moyano les armó el quilombódromo que vayan a manifestar ahí. Que lo llenen, que hagan ahí las marchas, pero que no le caguen la vida a la gente. Pero además otra cosa, acá se le arruina la vida, como los piquetes son básicamente en la Capital, se le arruina la vida al porteño y al pobre tipo del Conurbano que viene a laburar a la Capital. Ahí estamos hablando de gente de trabajo, de esfuerzo, no de garcas o poderosos que tienen helicóptero o aviones. Estamos hablando de gente que toma el tren, el colectivo, a la cual le arruinan la vida, que dicho sea de paso es la gente que paga impuestos para darle plata a los beneficiarios de planes. No puede ser que le cague la vida la gente que recibe el subsidio a la gente que lo paga.
– Vayamos al tema de la indigencia ¿Vos estás de acuerdo con que todo argentino por el hecho de ser argentino, tenga un ingreso para que no sea indigente? ¿O creés que eso no debiera darse?
Yo no estoy de acuerdo. Pero no porque yo disfrute con la indigencia o porque sea un hijo de puta, porque soy un mal tipo y disfruto de la indigencia. No. Lamento que no se vea esto, pero Argentina está dinamitando la cultura del trabajo.
– Los videos que estuvieron circulando hablan un poco de eso, no?
Sí, la dinamitan. Estamos a punto de perder la cultura del trabajo. Ya hubo una ruptura en la cultura del trabajo cuando hace algunas décadas se pasó de “mi hijo el doctor” a “mi hijo el empleado público”. Ahora estamos pasando de “mi hijo el empleado público” a “mi hijo el piquetero o el beneficiario de un plan, el planero”. Esto tiene que terminar urgente, es todo lo contrario. Acá hay que desactivar planes, más que dar cada vez más planes. Ahora se ha creado también la figura del aguinaldo al plan social: el aguinaldo es un sueldo número 13 a la gente que trabaja y que recibe un salario. ¿Qué es el aguinaldo ese? Es el subsidio del subsidio, no un aguinaldo al plan. Después salieron a hablar también de salario básico universal. ¿Qué salario básico universal? Lo que pide Grabois es un IFE, un ingreso familiar de emergencia, es un subsidio.
Dejemos de degradar el vocabulario y dejemos de degradar la vida y la actitud diaria. Pero no al salario básico universal por ser mal tipo, sino porque vamos a romper la cultura del trabajo. ¿Quién va a querer laburar así? Esta chica lo dijo estos días (Mariana Alfonzo) que recibe 50,000 pesos por mes y está feliz de la vida sin laburar. Estamos logrando eso y hay que terminar con esto. Hay que cambiar la Argentina para que haya futuro, porque nos vamos a quedar sin futuro. Nosotros y nuestros hijos.
Natalidad y controles con educación
– Volvamos al tema del control de la natalidad, porque me parece que es importante.
Es que tiene que haber control de la natalidad, tiene que hacerse docencia. Cuando yo hablo de control de la natalidad no hablo de obturarles las trompas, no, esa es una idea nazi. Digo que hay que hacer docencia en las villas, en las zonas marginales. Control de la natalidad es hacer cultura sobre una paternidad responsable.Los hijos tienen que venir queridos al mundo tiene que ser deseados, buscados.
– ¿Pero por qué creés que la gente pobre quiere tener hijos para cobrar un plan?
No. A ver. Hay una parte de la gente pobre que quiere tener hijos para cobrar el plan, pero otra parte de la gente pobre tiene hijos porque no sabe cuidarse, no tiene control de la natalidad. Y ante eso, hay que darle cultura, enseñarle a la gente para que sepa que tiene que haber una paternidad responsable. El hijo tiene que ser querido, porque es una boca para alimentar, un corazón para darle amor, es un alma para cuidarla, para darle afecto, cuidado. No puede venir cualquier chico al mundo, tiene que ser querido: esa es la idea del control de natalidad por la educación. Por la educación, no por la obturación.
– Ah. Correcto. No planteás que si tiene más de tres hijos hay que no sé, aplicar otra medida invasiva.
No. Estamos hablando de limitar el subsidio a la AUH a una cierta cantidad de hijos, pero fundamentalmente hacer cultura, hacer docencia, ir a las villas a educar, en los comedores sociales, educar, eso no se está haciendo hoy.
Grabois y los subsidios
– Volviendo al tema de Juan Grabois, ¿cómo lo ves?
Grabois tendría que estar preso ya. Es un atorrante. Debería estar preso porque le arruinó la vida a diario a millones de argentinos que quieren laburar. ¿Por qué no se lo investiga a Grabois y la plata que maneja su movimiento? Maneja varias decenas de miles de millones de pesos.
– ¿Y qué pensás de esa idea que expresó los saqueos o que puede haber sangre en la calle?
Qué loco que un tipo que no sabe lo que es sudarla para ganar la guita hable alegremente de sangre. La verdad que me parece una frase repulsiva. Grabois me parece repulsivo y su frase más repulsiva todavía, porque es un tipo que ni siquiera sudó, chivó para laburar habla alegremente de derramar sangre. A mí me parece miserable la gente que vive de defender los derechos de lo que no tienen derechos porque quedaron afuera del sistema. Que se entienda bien esto: a mí cada persona que ha quedado fuera del sistema me duele en el alma, porque es un tipo que quedó arruinado por culpa de un sistema que arruina gente de manera deliberada. Acá tengamos claro que los políticos corruptos, que no son todos, pero sí hay corruptos; los sindicalistas mafiosos; y esa pequeñísima parte del empresario argentino que los vemos aplaudiendo siempre en primera fila de todos los gobiernos y que están nombrados en los cuadernos de la corrupción. Esos tienen como negocio la miseria Argentina. Para ellos es negocio que cada vez haya más gente fuera el sistema, tengámoslo claro. Eso a mí me violenta.
La persona que quedó fuera del sistema para mí merece toda la compasión, pero una compasión donde tiene que haber un subsidio limitado en el tiempo y durante ese tiempo tiene que estar condicionado para no romper la cultura del trabajo. Yo entiendo que es una línea muy finita, muy delicada. Es una frazada corta: si te quedas muy corto en la ayuda a la persona, la mandás al muere, pero si la frazada es demasiada larga también la mandás al muere, porque le rompés la cultura del trabajo. Yo entiendo que es finito, pero bueno, es así la realidad.
La foto de la fiesta de cumpleaños de la Quinta de Olivos.
José Luis Espert y Carolina Píparo en la Cámara de Diputados.
La mesa nacional de Juntos por el Cambio.
Espert y Milei, en una antigua foto juntos.