El ministro de Defensa, Jorge Taiana, junto al gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la cúpula militar, encabezó la puesta en servicio de un radar para el control del espacio aéreo nacional. Una vez terminadas todas las obras previstas, la cobertura aérea abarcará todas las áreas reclamadas por Argentina.
En la localidad fueguina de “Cabo Domingo”, uno de los confines de la República Argentina, en medio de un paisaje desértico y mediante un trabajo conjunto de la Fuerza Aérea Argentina y el INVAP, luego de casi cuatro décadas de ausencia, desde el lunes el país recuperó su capacidad de control del espacio aéreo no solo continental, sino además con proyección sobre las islas del Atlántico Sur y la Antártida Argentina.
La acción de control aéreo será posible gracias a la puesta en servicio de un radar de vigilancia y control aéreo modelo RPA -170M diseñado y construido íntegramente en la Argentina. El sistema de control es parte del plan de radarización nacional iniciado a partir de 2004 y que prevé para los próximos meses la puesta en servicio de equipos en Corrientes y Santa Fe.
Ante la mirada del gobernador Melella, el Intendente de Rio Grande, Martín Pérez , los jefes del Estado Mayor Conjunto, Teniente General Juan Martín Paleo, de la Fuerza Aérea, Brigadier General Xavier Isaac, y de la Armada, Almirante Julio Guardia, como así también buena parte de los funcionarios del área, Jorge Taiana hizo gala de su habitual dureza para referirse a la situación imperante en las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
“Vamos a fortalecer nuestra presencia en todo el país y ejercer con plenitud todos los derechos y los deberes que nos impone la soberanía sobre nuestro territorio, sobre nuestro mar y sobre nuestro espacio aéreo”, sostuvo el ministro de Defensa al iniciar su discurso.
Y agregó: “Estamos cerca del territorio que tenemos ocupado por una potencia extranjera y hoy aquí estamos haciendo este acto como un ejercicio de soberanía, como un ejercicio de determinación de cumplir con lo que establece nuestra Constitución Nacional de recuperar las Islas Malvinas utilizando los medios políticos y diplomáticos. Este objetivo es irrenunciable”.
La comitiva se trasladó a la Base Naval Río Grande para rendir homenaje a un grupo de pilotos de la Fuerza Aérea y de la Armada que coprotagonizaron la operación conjunta que hace exactamente 40 años dejó fuera de combate al poderoso portaaviones británico “Invincible”