A partir del primer minuto de este miércoles está en vigencia en toda la Avenida Perón una velocidad máxima de 60 km/h y la prioridad de paso para quien circula por las rotondas. Después varias de idas y vueltas, Santa Rosa y Toay terminaron unificando los criterios normativos que se ponen en marcha hoy. Habrá radares móviles.

“Esta trascendental medida logró unificar criterios con la Municipalidad de Santa Rosa, con quien compartimos el trazado vial. De esta manera, se terminan las dicotomías y confusiones: todo automovilista que transita por la Perón sabe que no puede superar los 60 km/h y que debe dar prioridad de paso a quien circula por la rotonda”, indicaron desde la municipalidad de Toay.

“La decisión de reducir el máximo de la velocidad permitida está plenamente justificada por la enorme cantidad de trágicos siniestros que se han registrado por imprudencia de los automovilistas. Debemos recordar que en nuestro país los accidentes viales son la primera causa de muerte en menores de 35 años”, fundamentaron.

“Al mismo tiempo, la Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito en el mundo. Tenemos la friolera de 19 muertes por día y más de 6.600 al año por este flagelo ante el que no nos podemos quedar de brazos cruzados. A mayor velocidad, se requiere una mayor distancia de frenado, con lo cual haber bajado casi un 15 por ciento el tope permitido redundará en que las posibilidades de evitar siniestros sean mayores”, continuaron.

“En cuanto a lo dispuesto para las rotondas, se está a tono con lo que establece la Ley Nacional de Tránsito: la prioridad la tiene el que está circulando por la misma. Así es, también, en la enorme mayoría de las ciudades más avanzadas del mundo en materia de legislación vial y donde tienen más controlado este problema, que no es sólo de La Pampa ni de la Argentina”, explicaron.

“Pedimos a los automovilistas que circulen por la Avenida Perón que respeten la nueva normativa y nos ayuden a luchar contra este flagelo que se lleva tantas vidas todos los días. Está en nuestras manos… Y en este caso, también en nuestros pies”, cerraron.