En 496 camiones jaula de 16 casas consignatarias pampeanas, la provincia envió al mercado concentrador de Liniers, 74.341 bovinos, 4.632 más que en 2019. A pesar de la caída en el consumo interno, la exportación fue la clave.
JUAN JOSE REYES

Tras una primera etapa de la cuarentena atractiva para el productor local, con valores sostenidos tanto para criadores como en el consumo, la ganadería comenzó a caer en sus traslados en el segundo semestre del año. Sin embargo, La Pampa, en plena crisis sanitara del Covid-19 tuvo un envío de remesas de animales del abasto local hacia el mercado concentrador de Liniers que creció 6,64% respecto año anterior (4.632 cabezas más). El total pampeano trepó a 74.341 cabezas, contra las 69.709 de 2019.

Nuestra provincia abastece al 7% de las carnicerías, frigoríficos y mercados (Liniers y el Rosgan) de todo el país. Para los frigoríficos locales, las exportaciones subieron 11% en 2020, pero el consumo interno es el más bajo de los últimos 9 años.

Readecuación

Debido a las características particulares del envío de hacienda al principal mercado concentrador del país, el transporte carretero requiere de un equipamiento especial, lo que determina la existencia de empresas de transporte dedicadas, casi en exclusividad, a esta actividad y que tuvieron que readecuarse de acuerdo a un nuevo protocolo sanitario.

Para los primeros diez meses de 2020, los ingresos por el transporte de ganado bovino sujeto a esta nueva normativa, ya rondan el 7% de los ingresos totales del sector de transporte automotor de cargas y, aproximadamente, el valor equivalente a 74.431 cabezas de ganado.

Mientras se achica la relación entre novillitos y novillos, con solo 4% a favor de los jóvenes, el precio real de los pesados de consumo es 17% mayor que el equivalente del año pasado, en cambio el precio de las hembras adultas alcanzó al 89% del precio de los novillos, superando en 2,5 puntos al del año pasado.

Más exportación

La exportación de carne vacuna argentina continúa en crecimiento a pesar de la crisis económica mundial desatada por la pandemia, y cerró los primeros diez meses del año con números positivos en el acumulado, ubicándose como el más elevado volumen en más de dos décadas para dicho período. En contraposición, el consumo por habitante afianza su
tendencia a la baja, mientras que la participación del mercado interno en el consumo total se ubicó en el período enero-octubre en su nivel más bajo desde 1996.

En el cuadro anexo puede apreciarse el desempeño de la provincia en el traslado de animales al mercado concentrador. En enero llegó a las 7.233 cabezas y en abrilla cantidad más elevada de traslados con 9.680 cabezas. Nadie pone en duda de que la cadena de la carne bovina todavía se encuentra desarticulada con una baja integración entre sectores primario, industrial y comercial.

El gran número de empresas intervinientes y los intereses contrapuestos entre ellas dificultan que algún actor tome la iniciativa y señale el rumbo a seguir para buscar el beneficio conjunto. Según el último informe económico mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra) las exportaciones alcanzaron las 637.100 toneladas res con hueso (tn r/c/h), lo que significó un aumento interanual del 11,1%.

Este volumen le permitió absorber al sector exportador el 27,2% de la producción total de carne en dicho período para despacharla al exterior. Los menores precios pagados por China, que pasó de US$ 5.000 por tonelada a finales de 2019 a US$ 3.381 en agosto, repercutieron en menores envíos, generando un corrimiento de las exportaciones hacia otros destinos que pagan mejores precios, como Estados Unidos y la Unión Europea.

Fuente: La Arena

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