En los Tribunales de Pico se condenó ayer a un hombre de 45 años que violó reiteradas veces a su hija biológica, menor de edad, a quien también golpeó, y además sometió a tocamientos a una sobrina. La pena impuesta fue de 13 años de prisión efectiva.

La fiscala de la causa, Ivana Hernández, pidió una pena de 13 años y la jueza coincidió en la pena. La magistrada consideró como único atenuante para la pena la falta de antecedentes.

La jueza de Audiencia de Juicio María José Gianinetto consideró al acusado como autor de los delitos de “lesiones leves agravadas por el vínculo y abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por un ascendiente como delito continuado“, en perjuicio de su hija biológica, y también por “abuso sexual simple” en perjuicio de una sobrina.

El juicio oral tuvo lugar los días 25, 26 y 27 de agosto pasado, con la actuación unipersonal de Gianinetto y la participación de María Laura Vaquero como defensora particular, e Ivana Hernández como representante del Ministerio Público Fiscal.

Con las pruebas aportadas en el juicio, la magistrada dio por comprobados los hechos por los que se acusó al imputado en dos legajos diferentes.

El primer hecho debatido perjudicó a su hija biológica, que al momento de la denuncia contaba con 17 años de edad, y consistió en que en la noche del 10 de diciembre de 2019 el acusado la golpeó durante una discusión y le provocó lesiones. Asimismo, abusó sexualmente de la menor en reiteradas oportunidades, cuando ella tenía entre 12 y 17 años de edad.

El otro hecho damnificó a la sobrina del acusado, de 12 años de edad, a quien en los últimos días de junio de 2018 -en el domicilio del agresor- le efectuó tocamientos.

En sus alegatos finales, la fiscala solicitó para el imputado la pena de 13 años de prisión. Por su parte, la defensora solicitó la absolución por los delitos de “abuso sexual simple” en perjuicio de la sobrina del imputado, y de “lesiones leves agravadas” en perjuicio de su hija, porque consideró que no se encontraban probados. Mientras que, en referencia al “abuso sexual con acceso carnal” que perjudicó a la hija del imputado, solicitó el mínimo de la pena para este tipo de delitos.

Al momento de merituar la pena a imponer, Gianinetto expresó que “la fiscala solicitó se aplique al imputado la pena de 13 años prisión, que resulta el límite para el Tribunal. La figura legal aplicable prevé una pena cuyo mínimo es de 8 años de prisión. En el análisis de los parámetros que nos otorgan los arts. 40 y 41 del Código Penal, advierto como único atenuante la ausencia de antecedentes condenatorios”.

Luego, en relación a las circunstancias agravantes referentes al imputado, consideró que “lo compromete y justifica que me aleje del mínimo el resto de las circunstancias: que se trató de dos víctimas, y respecto de una de ellas, su hija, los hechos fueron reiterados y se sostuvieron por varios años (desde los 12-13 hasta los 17 años de la joven), aprovechándose todo ese tiempo de la vulnerabilidad de la niña que, al no tener otro referente de cuidado y protección, le permitió un actuar impune, así sostuvo su violenta conducta durante todo ese tiempo, ejerciendo amenazas y fuerza física para someterla”.

Y agregó la jueza: “También en este caso resulta agravante la particular extensión del daño causado a su hija, considerando los informes y pericias psicológicas realizados. Por ello, considero razonable y justo imponer la pena de trece años de prisión, que coincide con lo requerido por la fiscala”, sostuvo Gianinetto.

Fuente: El Diario de La Pampa