Alberto Fernández desplazó a los funcionarios de la Unidad de Información Financiera (UIF) heredados de la gestión de Mauricio Macri y que habían sido denunciados por el kirchnerismo por frenar el informe sobre la cerealera Vicentin que justificó la fallida intervención del Gobierno.

El principal desplazado fue el director de director de Análisis, Lucas Reboursin, quien proviene de la gestión de Mariano Federici y hasta lo felicitó cuando consiguió otro trabajo. Lo acusaban, además, de esconder información del blanqueo de 2016 e impedir investigar 950 cuentas de argentinos en el exterior que no fueron incluidas en sus declaraciones juradas del impuesto a los Bienes Personales.

Este lunes lo echaron  por carta documento pero no se fue sólo: también abandonó el cargo el coordinador de colaboraciones Internacionales, Lucas Pandolfo;  el jefe de Prensa y Comunicación, Rafael Manzanares; y otros 15 de trabajadores.

Pandolfo es un ex compañaero de Federici en el FMI, y seguía como encargado de recibir información del exterior para las investigaciones. Federici y Reboursin, además, intervinieron en investigaciones contra Cristina Kirchner sobre los contratos de vialidad y los hoteles Los Sauces y Hotesur.

Tal es así que la vicepresidenta los acusó de fabricar los elementos en su contra en su alegato del 3 de diciembre y el titular de la UIF le contestó: “No aprovechó la oportunidad para rebatir las pruebas que a nuestro juicio son muy contundentes”, le respondió Federici en declaraciones radiales, cuando quizá no imaginaba que seguiría con poder el organismo varios meses más.

Eduardo “Wado” De Pedro y Santiago Cafiero le pidieron al titular de la UIF Carlos Cruz desplazar a los amigos de su antecesor y lo consiguieron. La primera reacción fue de Elisa Carrió, a través de la cuenta de twitter. 

“Denuncio junto a toda la Coalición Cívica ante el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) la destrucción y desmantelamiento de la UIF (Unidad de Investigación Financiera) violando además el tratado anticorrupción”, escribió.

Las protestas en el kirchnerismo por funcionarios macristas que siguen en sus cargos no terminan en este organismo y en las últimas semanas pusieron la lupa en los medios públicos. Cuestionan a Ricardo Rutenberg, gerente comercial de la televisión pública, un cargo que tenía con la gestión de Macri, a quien acompañó en la campaña.

También tienen en la mira a Julio Postiglioni, ex subsecretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior cuando estaba a cargo de Rogelio Frigerio, y ahora director de Asuntos Legales de Radio y Televisión Pública (RTA).

Postiglioni tuvo su paso por el gobierno de Cristina Kirchner, cuando fue Subsecretario de control de sustancias psicoactivas del Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico). Pero se fue cuando la ahora vicepresidenta barrió el organismo y nombró al frente al sacerdote Juan Carlos Molina, con denuncias de irregularidades en el manejo de fondos. (fuente: La Política Online)