El satélite argentino de observación con microonadas Saocom 1B fue lanzado ayer a las 20.19 de nuestro país a bordo de un cohete Falcon 9, de la firma Space-X, desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos y anoche se encontraba estabilizado en su órbita a la espera de desplegar su antena radar de 35 metros cuadrados. El presidente Alberto Fernández destacó el lanzamiento del satélite Saocom1B y resaltó que a través de la «inversión en educación, ciencia y tecnología» se logrará «crecer como país y como sociedad».
«Mi gratitud a todos lo que pusieron el esfuerzo», expresó el mandatario desde la residencia de Olivos, donde siguió el despegue junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Al dirigirse por videoconferencia a los científicos del Centro de Control de Misión en el Centro Espacial de Conae, en Córdoba, y del Invap, en Bariloche, Alberto Fernández resaltó que Argentina es «uno de los 10 países que son capaces de poner en órbita satélites como este».
El Presidente reseñó que el Saocom1B «no es un satélite más» sino que «permite conocer muchas cosas de nuestro suelo y prever lo que tenemos que hacer para optimizar nuestros esfuerzos», como «medir la salinidad y movimientos de la tierra, los glaciares, el agua y los ríos», entre otras capacidades. El mandatario consideró que esas aptitudes resultan «centrales para aquellos que se dedican a la producción agropecuaria, y que tanta riqueza acercan a las Argentina».

Despegue.
La primera etapa del cohete Falcon 9 que transportó al Saocom 1B al espacio se separó a los 2 minutos 31 segundos del despegue y fue recuperada en tierra para una próxima misión. El satélite Saocom 1-B se separó a los 14 minutos 20 segundos del módulo de carga del cohete, se estabilizó en su órbita y abrió sus paneles solares.
La primera estación con la que tomó contacto el satélite es la ubicada en Lima, Perú, según el cronograma «minuto a minuto» que consignó la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conae). Desde ese momento, el Centro de Control de Misión de la Conae en Córdoba comenzó a recibir la telemetría (los datos de salud/estado) del satélite y a comunicarse con el resto de los grupos.
Los monitoreos continuaron con la siguiente pasada del satélite por la estación en Tierra del Fuego y luego por la estación del Polo Norte. A continuación, el Centro de Control de la Conae en Córdoba ejecutó los primeros comandos sobre el Saecom 1B. El paso siguiente es «el despliegue de la antena radar SAR, cada uno de los 7 paneles, uno por vez, hasta desplegar completamente esa enorme estructura de 35 metros cuadrados». Esa operación de despliegue de la antena terminará antes de pasadas 24 horas del lanzamiento.

Dominio de tecnología.
El lanzamiento del Saocom 1B ratifica que Argentina posee «un dominio de la tecnología de radares muy alta que muy pocos países poseen y pone de relieve nuestra capacidad científico tecnológica», dijo a su vez el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, luego que el satélite fuera lanzado a bordo del cohete Falcon 9. Salvarezza habló con Télam minutos después del lanzamiento, que siguió desde su oficina en la sede del Ministerio en el barrio porteño de Palermo, y se mostró satisfecho y feliz.
Respecto a la continuidad del plan espacial argentino, luego de haber puesto en órbita el Saocom 1B, el ministro ratificó que el gobierno está dispuesto «a continuar con el plan espacial, que estaba bastante abandonado cuando tomamos el Ministerio».
El satélite observación Saocom 1B, estaba previsto en el plan estratégico que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) diseñó en 1994. Construido sobre la infraestructura del Cóndor II que no fue desguazada y reteniendo a parte de los investigadores de la disuelta Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), en la Conae confluyeron también científicos que venían con experiencias en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa estatal rionegrina Invap. (Télam)