El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, sostuvo que las reservas brutas, de U$S43.049 millones, son suficientes para lidiar con las presiones sobre el tipo de cambio, y descartó que haya reservas “netas o líquidas” sustancialmente menores, inferiores a los U$S10.000 millones. “Si mejoran las expectativas, no habría razón para más restricciones”, afirmó el funcionario.

“Las reservas son las que el BCRA publica, que están en el orden de los U$S43.000 millones y están certificadas por el FMI. A los argentinos nos gusta crear este tipo de sucedáneos de las estadísticas; aparecen reservas netas, líquidas y demás. Con este nivel de reservas podemos administrar la situación cambiaria que afronta el país, lo hemos hecho hasta ahora con éxito y creemos que lo vamos a poder hacer con éxito hacia adelante”, dijo Pesce, en una entrevista durante el 37° Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). “Con este nivel de reservas tenemos capacidad de administrar el mercado cambiario como lo hemos venido haciendo hasta ahora”, enfatizó.

Distintos consultores advierten sobre el nivel de reservas netas, decreciente por la demanda sostenida de divisas por parte de los ahorristas. Los cálculos varían pero todos ubican ese número debajo de los U$S10.000 millones. Ese sería el “poder de fuego” efectivo con el que contaría el Banco Central. En lo que va de agosto, la autoridad monetaria vendió casi U$S750 millones, principalmente por la demanda de dólares para atesoramiento. Ese “goteo” llevó al presidente Alberto Fernández a manifestar la preocupación por la caída de las reservas y obligó al Ministerio de Economía a desmentir que fuera a cerrarse el cupo de U$S200 mensuales que puede comprar cada persona física.

Pesce atribuyó la brecha cambiaria, que supera el 80 por ciento, a distintos factores, pero insistió en que debería achicarse luego de que termine el canje de deuda, desde la semana próxima.

“Creemos que este incremento de la brecha ha tenido que ver con la incertidumbre que se produjo desde el proceso de reestructuración de la deuda externa”, dijo el titular del Banco Central, y agregó que, cuando termine la operación y “se produzca el intercambio de los bonos viejos por los nuevos, eso va a dar una señal positiva a los mercados y, del mismo modo que en el contexto anterior se amplió la brecha, ahora debiera reducirse”.

El funcionario también se refirió al dólar blue y al “contado con liqui”, ambos por encima de los 135 pesos.

“El dólar ilegal tiene el problema del cierre de fronteras. El abastecimiento era del turismo fronterizo y ese abastecimiento no lo tiene. Y, del otro lado, tiene una demanda que puede ser de algún ahorrista, pero también de operaciones que tienen que ver con actividades ilegales o ilegítimas muy difíciles de controlar”, sostuvo.

Y vinculó la suba del “contado con liqui” a fondos de inversión que desarman posiciones en el país. “El dólar que tiene como referencia los títulos públicos hoy está muy marcado por la salida de algunos hedge funds, que realizan sus títulos en pesos y salen por ese medio”. Pesce insistió que, una vez concluida la reestructuración de deuda soberana, “esa brecha tan amplia debería cerrarse”.

Para Pesce, el tipo de cambio real multilateral se encuentra en valores competitivos, 20% por encima del que se registraba en diciembre de 2017, antes del inicio de la corrida cambiaria.

Fuente: TN

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