Se niegan a habilitar el debate remoto, pero si se hace apuestan a que el gobernador cordobés no aporte sus diputados, como ocurrió con Vicentin. Cristian Ritondo confirmó las autoridades del bloque de diputados del PRO que preside desde diciembre con un premio a Córdoba, la provincia estrella de Mauricio Macri, que le permitió ganar el ballotage en 2015 y alcanzar 41 puntos en octubre.

Soher El Sukaria, diputada electa en esos comicios, se convirtió en la vice primera de la bancada, un compromiso que había tomado en el verano pero se demoró en oficializar por la pandemia. De esta manera, a tono con los resultados electorales, Córdoba queda bien representada en el interbloque Cambiemos, donde tiene al jefe Mario Negri y suma en la mesa chica a Brenda Austin, ambos de la UCR.

La confirmación de El Sukaria como vice llegó justo cuando empieza el debate de la reforma judicial en el Senado y, como en cada ley polémica, son cruciales los votos de los cuatro diputados del gobernador cordobés Juan Schiaretti.

La senadora del Frente de Todos María de los Ángeles Sacnun abrió la ronda de consultas con los gobernadores para modificar el proyecto y evitar reclamos cuando se debata en diputados, donde el oficialismo no tiene mayoría propia y necesita a los cordobeses.

En las últimas sesiones contó con ellos para aprobar los artículos polémicos de la ley de moratoria que permitían ingresar a Cristóbal López; y el canje de deuda en pesos a corto plazo por títulos en dólares a pagar en más de una década. Algunos salieron con 129 votos, lo justo para el quórum.

Desde Francia, Mauricio Macri ordenó este lunes a las autoridades legislativas de Cambiemos no habilitar la continuidad de las sesiones remotas y de esa manera impedir la reforma judicial. En Diputados, el protocolo venció la semana pasada y Sergio Massa aún no convocó a los jefes de bloque para renovarlo, entre otras cosas porque no hay agenda legislativa a mediano plazo.

“Los jueces están firmando condenas penales por zoom, ¿Cómo no voy a poder tratar una reforma judicial en el Congreso?”, se preguntó en una entrevista televisiva. No le será tan simple destrabar la negociación como en julio, cuando en las reuniones de bloque del PRO y UCR varios diputados pidieron no tensar la cuerda porque no viajarían a Buenos Aires.

Ayer, los primeros se conectaron al zoom y la mayoría empezó a evaluar otra travesía a la democracia, como le llamaron en abril al viaje que los diputados de Cambiemos hicieron al Congreso para pedir sesiones presenciales. Esa vez, no lo lograron.

Pero si Massa llegara a salirse con la suya, para la reforma judicial necesitará de Córdoba y en este mes la presión a Schiaretti irá creciendo. Hubo una marcha en contra el 1 de agosto y esperan otra el lunes, convocada por organizaciones civiles y animada por autos y bocinazos. Los opositores se mezclan entre los vehículos.

Manifestaciones similares obligaron al gobernador de Córdoba a anticipar el rechazo al proyecto de expropiación de Vicentin, que Alberto Fernández nunca envió para no sumar presión social a riesgo de perder la votación.

Los cambiemistas cordobeses creen que podría encontrarse ante un aprieto similar si el lunes se suma mucha gente en la calles y lo acusa de ser cómplice de una reforma para garantizar la impunidad del Gobierno, como repiten los legisladores opositores.

Alberto tomó el tema Córdoba como propio. Antes de votar la moratoria y la ampliación presupuestaria el presidente se aseguró los 4 votos cordobeses con giros de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y fondos para paliar el déficit previsional.

El presupuesto, que llegará a Diputados el 15 de septiembre, podría tener premios similares y, lo más importante, pautas para refinanciar las deudas provinciales, que aquejan por igual a Córdoba, Mendoza y Jujuy, estas dos últimas provincias gobernadas por radicales. (fuente: La Política Online)

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