El derrumbe de los precios del petróleo llegó a tal punto, que este lunes, los futuros del WTI -el barril de referencia para los Estados Unidos- están cotizando a precio negativo. Es decir, que se le está pagando a aquel que quiera comprar crudo en el mercado de Chicago.

Se trata de un desplome del 300% para llegar a -35 dólares por barril, un acontecimiento que no se había visto nunca en la historia.

En tanto, el Brent -que funciona como una referencia para el resto del mercado mundial por su mayor facilidad de acceso a las conexiones de transporte internacionales- tenía una baja mucho más acotada del 7% para cotizar en 26 dólares.

El denominador común para ambos casos es la actualización a la baja de las estimaciones de la demanda de crudo internacional frente al parate de la economía mundial. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), abril terminará con un derrumbe de 29 millones de barriles diarios.

El problema es que el recorte acordado por la OPEP es de solamente 10 millones de barriles para mayo y junio y con suerte podría ampliarse a unos 15 millones por la caída de la producción por efecto de mercado de aquellos países que no formaron parte del pacto entre potencias petroleras.

Sin embargo, la notable diferencia entre ambos mercados que suelen tener movimientos en espejo radica en la característica de los contratos futuros de Chicago, que funcionan con delivery físico opcional.

“El martes vencen los contratos de mayo y no hay posibilidad de delivery porque no hay espacio de almacenamiento. Entonces el tipo que tiene un contrato se lo quiere sacar de encima a cualquier precio. Ya a partir del martes se abren los contratos de junio que tienen otra perspectiva porque ahí empieza a regir el recorte de la OPEP. Por lo tanto, el precio va a tender a estabilizarse”, explicó el analista de mercados Francisco Uriburu.

“De hecho, los precios futuros a junio están en 22 dólares. Ese fenómeno se llama super contango, es un spread entre dos meses que no se había visto nunca”, agregó el especialista.

Si bien el mercado Brent por el momento está a salvo de este derrumbe histórico, la magnitud de la diferencia de precios terminará metiendo presión mediante las exportaciones estadounidenses.

“Esto se va a terminar trasladando en el margen de refino. Las refinadoras americanas van a poder comprar crudo sensiblemente más barato que las europeas y van a generar un margen de exportación que terminará afectando al mercado europeo”, indicó a este medio el consultor energético Cristian Alonso. (fuente: La Política Online)

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