La dirigencia de la UCR de Pico, decidirá la semana que viene, los pasos a seguir frente al proceso iniciado contra la exconcejal y exdiputada provincial Patricia Testa, a quien se la acusa de haberse prestado para una «candidatura testimonial», algo que está expresamente prohibido en la carta Orgánica del partido.

Los tiempos corrieron y los pasos legales ya se cumplieron. Hubo una acusación, polémica, discusiones y llegó el descargo correspondiente. La temporada estival hizo, seguramente, que la decisión se demorara algunos días, porque algunos de los principales dirigentes se fueron de vacaciones, pero ya está todo dado para que el Comité General Pico de la Unión Cívica Radical defina qué hacer con a la afiliación de Patricia Testa, quien fue candidata a primera concejal en las últimas elecciones y decidió no ocupar la banca, que finalmente quedó para Luis Clauzure, representante del Movimiento de Integración y Desarrollo dentro de Juntos por el Cambio.

La situación molestó mucho a los dirigentes del radicalismo de la ciudad norteña,  que interpretan que el partido perdió una banca en el Concejo Deliberante y que se quedó con solo un lugar, el que ocupa Guillermo Coppo, a esta altura de los acontecimientos, muy enfrentado con Testa.

La “traición” de la que se habla en la cúpula radical está fundamentada en que entienden que Patricia Testa “arregló” directamente con Martín Maquieyra y el PRO su ubicación dentro de la fórmula, y que de antemano ellos sabían que sólo ocuparía el cargo si la fórmula resultaba ganadora en la elección de mayo, cosa que finalmente no ocurrió.

Hay quienes aseguran, además, que ya a principios de año la exdiputada provincial y exconcejal piquense “le falló” al partido no participando lo activamente necesario de la campaña en favor de Daniel Kroneberger, cuando el exintendente de Colonia Barón enfrentó y derrotó en la interna de febrero al “Colo” Mac Allister.

A través del descargo presentado ante las autoridades partidarias, Testa sostuvo que problemas de índole familiar le impidieron asumir en el Concejo, aspecto que los dirigentes locales no desconocen, pero aseguran que el pacto (habría sido entre Testa y Martín Maquieyra) se formalizó antes que se produjeran los hechos que ella aduce fueron el detonante de la determinación. De hecho, el problema de salud de uno de los familiares más cercanos a Patricia Testa se presentó un par de días antes de la interna, cuando las listas habían cerrado largamente.

En todo este contexto y por esta razón, el Comité General Pico fue escenario de una reunión en la que participaron alrededor de ocho personas, donde se asegura que habría habido un reconocimiento de la situación de parte de Testa. La conversación habría sido grabada por alguno de los presentes y ese audio habría sido incluido entre las pruebas que la dirigencia local aportó para pedir la expulsión del partido de la exdiputada provincial. Este elemento sería clave para definir la expulsión de Testa del partido. (fuente: La Reforma)

 

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