Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia este domingo por la tarde, después de 14 años en el poder. Lo anunció en una conferencia de prensa, en la que habló de una «conspiración» en su contra y denunció el golpe de Estado. 

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, y el comandante de la Policía, Yuri Calderón, leyeron por separado los comunicados de sus instituciones -«sugiriendo» el primero, pidiendo el segundo- la renuncia de Morales. Lo hicieron en un país completamente convulsionado, el mismo día, el presidente había vuelto a convocar a elecciones por las denuncias de fraude, tras un lapidario informe de la OEA sobre los comicios.

Morales habló de «grupos oligárquicos que conspiran contra la democracia». Si bien aseguró que no es nuevo lo que sucede, habló de su «obligación» de «buscar la paz». «Duele mucho. Nos llevan a enfrentarnos bolivianos contra bolivianos», afirmó al dar a conocer su renuncia y también la de su vice, Álvaro García Linera, que lo acompañó en la conferencia de prensa.

La reaparición de un golpe de Estado en Latinoamérica es un dato impactante. Luego de conocido el pedido de las Fuerzas Armadas y la Policía trascendió que Evo Morales se subió al avión presidencial para dejar Bolivia. Las primeras versiones indicaban que viajaría a la Argentina, donde en pocas semanas asumirá Alberto Fernández, quien este sábado salió a respaldarlo. Sin embargo, finalmente el presidente finalmente aterrizó en Cochabamba desde donde anunció su renuncia. 

La presidenta del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Choque Quispe, también presentó este domingo su renuncia «irrevocable» para someterse a «cualquier investigación», tras el informe de la OEA que señala «presuntos hechos irregulares» en las elecciones del 20 de octubre. En una carta dirigida al vicepresidente Álvaro García Linera, Choque reafirmó su «voluntad para una investigación justa en apego a los derechos humanos y normativa del país».

La presión contra Evo se intensificó esta tarde, cuando Kaliman leyó un comunicado en La Paz en el que las Fuerzas Armadas se pronunciaban «ante la escalada de conflicto que atraviesa el país, velando por la vida, la seguridad de la población, la garantía del imperio de la Constitución». «Luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia», indica la nota.

En un video difundido por la Policía Boliviana, Calderón también leyó un comunicado en el que expresó que la institución se suma «al pedido del pueblo boliviano de sugerir al señor presidente Evo Morales presente su renuncia para pacificar al pueblo de Bolivia en estos duros momentos que atraviesa nuestra nación». El jefe policial dio este mensaje «al pueblo de Bolivia» y a sus «camaradas que están movilizados» desde el sábado en la unidad antimotines cerca de la plaza Murillo, sede de los palacios de Gobierno y Legislativo.

Horas antes de pronunciarse en este sentido, los militares anunciaron operaciones aéreas y terrestres contra grupos armados, tras producirse varios ataques a caravanas de autobuses con detractores del presidente Morales. Por su parte, el comandante de la Policía anunció que acompañarán las acciones de la Fiscalía General del Estado en el anunciado procesamiento de los miembros del Tribunal Supremo Electoral por «presuntos hechos irregulares» en las elecciones.

El Ministerio Público advirtió en un comunicado de que las irregularidades «muy graves» detectadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) en la auditoría al proceso electoral boliviano pueden conllevar «ilícitos penales y electorales vinculados al cómputo de los resultados oficiales». La OEA emitió a primera hora del día un informe que advierte de serias de irregularidades en el cómputo de resultados de los comicios, tras los que el órgano electoral dio vencedor a Morales para un cuarto mandato consecutivo. (fuente: La Política Online)

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