Patricia Bullrich es la elegida por Macri para presidir el PRO a nivel nacional y quitarle ese espacio de poder a Horacio Rodríguez Larreta, que aceptaría ceder el lugar en primera instancia. Las autoridades nacionales del partido amarillo se renovarán en marzo y el actual presidente, el senador nacional Humberto Schiavoni, dejará el cargo luego de una década. Schiavoni reporta a Marcos Peña, que luego de la derrota de Macri tendrá un poder de decisión más acotado que en los últimos cuatro años.

Larreta quería que María Eugenia Vidal quedara como presidenta del partido si perdía la gobernación bonaerense. Pero el inesperado 40% que sacó Macri en las generales le dio el impulso necesario para instalar que quiere ser el líder de la oposición una vez que deje la Rosada. En ese sentido se inscribe su ímpetu para imponer a Bullrich, que es considerada como uno de los pocos baluartes de la gestión en el PRO. 

El alcalde porteño aceptaría esta movida a sabiendas de que el año que viene puede cambiar el panorama en la oposición y se conformaría con colocar a su mano derecha, Eduardo Macchiavelli, como secretario general del partido. Aunque en el macrismo quieren ese lugar para Fernando de Andreis, actual secretario general de la Presidencia.

En el PRO corrieron versiones que indicaban que Patricia podría recalar además en el ministerio de Seguridad porteño. Pero fue justamente con esa área con la que la ministra tuvo chispazos con Larreta. En ese sentido, se habla de que el secretario de Seguridad y ex jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, vuelva a la gestión porteña.

Marcos Peña busca seguir teniendo el control de la Juventud PRO, que tuvo a lo largo de la historia del partido. Actualmente, ese puesto lo tiene Camila Crescimbeni, del ala peñista y estrecha colaboradora del exiliado Pedro «Piter» Robledo. Crescimbeni ganó una banca de diputada nacional por la provincia de Buenos Aires y dejará la Juventud.

Como sucesor se anotó un joven dirigente con apellido famoso: Rosendo Grobocopatel, hijo del «rey de la soja».

Rosendo trabaja como asesor de Peña en la jefatura de gabinete y quiere liderar a la juventud macrista. Larreta, empero, piensa en alguien de su riñón o del espacio de Diego Santilli. Se espera, en tanto, que La Generación, la otra rama juvenil del macrismo que tuvo protagonismo durante el mandato de Macri, tenga menor relevancia una vez que los funcionarios que integran la agrupación vuelvan al llano. (fuente: La Política Online)

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