Las tendencias que trascendieron al cierre del comicio, confirman que Alberto Fernández se está imponiendo por un amplio margen sobre Mauricio Macri. Sin embargo, el oficialismo  pide esperar a que se compute hasta el último voto y siguen insistiendo que hay posibilidades de una segunda vuelta entre el candidato peronista y el presidente.

Para que se dé una segunda vuelta es necesario que Fernández saque menos de 45 puntos y el presidente más de 35 por ciento. Las tendencias que trascendieron hablan de una recuperación del voto del presidente, que en las PASO sacó 32 por ciento, pero ubican a Fernández bastante por arriba de los 45 puntos. Por eso hay que esperar los cómputos oficiales ya que las encuestas en general vienen fallando.

En la provincia de Buenos Aires no existe la misma tensión y es un hecho que el ex ministro Axel Kicillof es el nuevo gobernador. Como no hay ballotage y la diferencia es demasiado amplia, no se esperan sorpresas.

Los primeros cómputos del escrutinio provisorio se conocerían a las 21 según informó el Ministerio del Interior que conduce Rogelio Frigerio, que asegura que para ese momento ya se contará con al menos un diez por ciento de los votos de los cuatro principales distritos (CABA, provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe), como reclamó la jueza electoral María Romilda Servini de Cubría.

A nivel nacional el peronismo se estaría imponiendo en casi todas las provincias salvo en Córdoba, ciudad de Buenos Aires y tal vez en Mendoza, donde las tendencias conocidas hablan de un liderazgo de Macri.

En la ciudad de Buenos Aires la pelea por el gobierno local surge al límite y en el entorno de Horacio Rodríguez Larreta afirman que están cerca de imponerse en primera vuelta, pero no pueden asegurar un triunfo que les evite el ballotage del 24 de noviembre.

En las principales ciudades de la provincia, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, se habla de peleas cerradas. En tanto que en los distritos peleados del Conurbano se menciona que el peronismo estaría recuperando Pilar, donde se impone Federico de Achaval al macrista Nicolás Ducoté. En tanto que en Lanús, en el entorno del macrista Néstor Grindetti hablan de un corte de boleta importante, pero admiten que la elección sigue “voto a voto”.

En Quilmes no hay resultados conocidos entre la camporista Mayra Mendoza y el macrista Martiniano Molina, en una elección muy enrarecida; mientras que en Morón tampoco se conocen resultados y en Tres de Febrero en el equipo del peronista Juan Debandi dicen que estan “muy bien” frente al macrista Gonzalo Valenzuela.

El gobierno apostó a una masiva participación para ampliar la base de votantes y así eventualmente bajar el voto de Alberto Fernández, para que quede por debajo del 45 por ciento. Luego de cerrado el comicio el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, anunció que la participación “superó” el 80 por ciento. En las PASO fue del 76 por ciento y en la Casa Rosada esperaban que ahora llegara al menos al 85 por ciento para tener alguna chance de forzar la segunda vuelta. (fuente: La Política Online)

 

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