El candidato a diputado nacional por Juntos por el Cambio y actual diputado provincial Martín Berhongaray, presentó un proyecto de ley donde expresa su preocupación por los recientes sucesos que dan cuenta de que Mendoza va a retomar la búsqueda de nuevos inversores para reactivar el emprendimiento minero “Potasio Río Colorado”, tras la retirada de la empresa brasilera Vale.

Berhongaray pidió  “a las autoridades competentes, tanto nacionales como de las provincias condóminas del río Colorado, que arbitren lo conducente a fin de garantizar que se realicen nuevamente todas las instancias contempladas en la legislación nacional y provincial aplicable a la materia ambiental (manifestación de impacto ambiental, audiencia pública de los interesados o afectados, dictámenes técnicos, declaración de impacto ambiental) habida cuenta que las continuas reformulaciones de la propuesta inicial configuran un nuevo proyecto minero”, indicó el radical.

Además, pidió que “informen si la empresa Vale o su antecesora Río Tinto habían contratado o iniciado gestiones para contratar un “Seguro Ambiental de Incidencia Colectiva” (SAO) a fin de hacer frente, ante la ocurrencia de siniestros, a las operaciones de remediación del medioambiente”.

“Al día de la fecha no se ha logrado despejar la preocupación que genera el riesgo de contaminación del suelo, subsuelo, agua superficial y subterránea, resultante del citado proyecto minero”, advirtió el postulante a diputado nacional.

Cabe recordar que la Cámara de Diputados procedió a aprobar el proyecto n° 76/08 impulsado por el diputado Martín Berhongaray requiriéndole al Poder Ejecutivo Provincial que realice las gestiones pertinentes -conjuntamente con los Poderes Ejecutivos de las provincias condóminas del Río Colorado (Buenos Aires, Río Negro, Neuquén y Mendoza)- a fin de requerir a la Auditoría General de la Nación (AGN), la realización de un nueva Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto minero “Potasio Río Colorado”.

Hasta hoy no logró concretarse esa gestión, motorizada básicamente por la falta de confianza que genera el informe ambiental oportunamente preparado por la consultora URS contratada por la firma Río Tinto Mining & Exploration Leed.

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