La República, como todas las instituciones que hacen al remanido ‘contrato social’, son creaciones de los seres humanos que se van consolidando a través del tiempo. Todas las instituciones tienen una organicidad interna que esta reglada a través de Normas que se elaboran ex nihilo o son reelaboraciones evolutivas en pos de un progreso de mejora. En el devenir histórico político de la República Argentina hubo flagrantes casos de involución a lo que venimos comentando. Uno de los que manchó gravemente la institucionalidad y que aun no ha habido un mea culpa ha sido indudablemente la oprobiosa Acordada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, teóricamente garante no solo de la administración de Justicia sino la garantía de que se cumpla nada menos que la Constitución Nacional, del 10 de septiembre de 1930 en que el máximo órgano de la Administración de Justicia de la Nación avaló el Golpe Militar contra el Presidente Hipólito Yrigoyen llevado adelante  el 6 de septiembre, es decir, cuatro días antes de la Acordada. Este hecho fue y es una gran macula que aun ensombrece al Poder Judicial de la Nación que sirvió como base para todos los Golpes Militares (1943. 1955, 1962, 1966 y 1976) y, en este sentido aun falta un sinceramiento del único de los tres Poderes de la República que no es refrendado por el voto de la ciudadanía como si los son los otros dos Poderes de Gobierno: Legislativo y Ejecutivo.

Varios gobiernos han tratado de una u otra manera acomodar y/o modificar Normas para un beneficio electoral. El actual Gobierno Nacional no se ha quedado a la zaga hace un año atrás se conoció en boca de la Vicepresidenta de la Nación de que habría que suspender las elecciones de medio término con la frase “…que es eso de votar cada dos años [sic] ignorando, palmariamente, la Constitución Nacional. Esa opinión en un ciudadano común seria ‘solo’ una opinión pero viniendo de la persona que preside la Cámara Alta y, en virtud de la Ley de Acefalia, es quien podría subrogar al Presidente de la República es de una gravedad importante. Más acá en el tiempo hemos visto como de un plumazo han sacado del voto el cuerpo que corresponde a los Parlamentarios del PARLASUR justo en el momento en el que se conoció el acuerdo MERCOSUR-UE merced a una política de Estado que comenzó con Alfonsín y que se mantuvo más allá de los cambios políticos hasta este momento. En este sucinto recorrido señalamos que desde varias usinas del oficialismo con una gran irresponsabilidad a menos de cuarenta y cinco días de la elección, vienen anunciando la posibilidad de suspender las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (P.A.S.O.)infringiendo la Ley y los tiempos legislativos para una modificación. Teniendo en cuenta que el actual Gobierno ha hecho de la muletilla Institucionalidad ‘su’ bandera y, en virtud de lo señalado, podríamos decir ‘La insoportable levedad de Cambiemos’ no sin antes pedirle licencia para ese pequeño plagio a Milan Kundera en la tergiversación de una de sus mayores obras La insoportable levedad del Ser.

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