Luis Bertone no hace mucho que entro a la arena política, viene del sector privado, donde en mi opinión se tendría que haber quedado. Entra a un partido como el PRO, donde en La Pampa se manejan de una forma, digamos, atípica, el presidente del partido es Martin Ardohain, el que manda; Bah, no, el que manda es el Colorado Mac Allister. El “ Colorado” como jugaba con la pelota, juega con los pre candidatos, los tiene un rato cerca y después los patea, lo hizo con Enrique Juan y con Marcela Porrini, cuando les había prometido que iban a las PASO con Leandro Altolaguirre. El PRO quiso venir a renovar la política, son lo nuevo, dicen ellos, pero traen todas las mañas que critican, mejoradas, claro. Bertone está desesperado por jugar en las PASO, esboza por todos los medios que puede, que quiere ser precandidato a diputado nacional, al Colorado no lo entusiasma la idea, cualquier figura que entre al PRO en La Pampa y no pueda estar bajo su pie no es de su agrado. Esfumado el encanto que suponía ser “ famoso o conocido” para el electorado y demostrado que eso no se traducía en votos, dejó al mandamás del PRO Pampeano en un estado vulnerable. Ya no basta con mencionar que jugaba en Boca Juniors, y que eso le enseñó a trabajar en equipo; Cuando hubo que jugar en serio, en las PASO para la gobernación, Javier Mac Allister se subió a un pedestal de soberbia, desde donde no escuchaba a nadie. Perdió de manera vergonzosa y arrastró al partido que representa. Cuando los pampeanos del PRO, habían digerido la derrota y se empezaban a reorganizar sin el mandamás “ escapado” , este, volvió para mostrarles que su caída electoral, su humo electoral, no era causa suficiente para que dejara de guiarlos y ningunearlos en las decisiones del partido. Viendo de afuera, cómo las bases del Partido del PRO, que son los que ponen la cara frente a los ciudadanos por todas las decisiones incorrectas del presidente de la Nación, la pregunta que se me viene es: Cuanto tiempo mas, van a seguir soportando decisiones de quien los llevo a la derrota electoral, de alguien que no es capaz de escuchar los pedidos y/o consejos de sus compañeros de partido, de una persona que no tiene la más mínima consideración por los sueños de sus pares partidarios? Cuanto tiempo más, van a seguir bajo el yugo de un mandamás temeroso, que les corta las alas, para que no le hagan sombra?

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