Bélgica le ganó 2-0 a Inglaterra en San Petersburgo y se subió al podio de Rusia 2018 (en el partido por el tercer y cuarto puesto que nadie quiere disputar, luego de la tristeza de no clasificar a la final).  Thomas Meunier y Eden Hazard fueron los autores de los goles de los dirigidos por el español  Roberto Martínez Montoliú, que sin dudas tendría que ser uno de los equipos que mañana dispute el encuentro decisivo.

Bélgica redondeó un gran torneo, con un alto nivel en varios de sus jugadores, en especial Eden Hazard (puede ser elegido como el mejor jugador del mundial). No llegó a la final  por el gol de Samuel Umtiti de pelota parada que le dio el boleto a Francia.

Inglaterra también tiene motivos para irse feliz: el entrenador Gareth Southgate devolvió a los británicos a los primeros planos del fútbol mundial tras varios años de frustraciones continuas. Les queda el sabor amargo de perder contra Croacia, en tiempo de descuento,  pero es dejó una mejorada imagen respecto a mundiales anteriores.