Tamara Gómez, 41 años, murió el domingo tras someterse a una liposucción en la Clínica Modelo el 6 de julio. “Ella estaba tranquila”. Quien la operó fue el cirujano plástico, Mariano Jañez. Sin embargo, por el feriado largo decidió viajar y la mujer quedó a cargo del presidente del Consejo Médico de La Pampa, Jorge Carlos Jañez -padre. Norma Boock, madre de Tamara, aseguró que “si podía haber riesgo no se lo dijo”.

La intervención duró “cinco horas y algo” y ante el largo tiempo Norma le preguntó a su hija porqué habían tardado tanto y Tamara respondió que “primero Mariano puso una música suave y me empezó a marcar donde me iba a operar. Después vino el anestesista y me hablaban y hablaban y después no me acuerdo más nada“. Ante ello, Norma Boock sostuvo: “No fue como dicen ellos que el anestesista le metió el tubo, la anestesiaron por vena. Eso fue algo extra que le metieron después”.

Los análisis prequirúrgicos “estaban bien”, comentó la madre de Tamara quien la acompañó todo el tiempo. “Cuando la llevaron para operarse se despidió de mi”, la acompañó permanentemente. Sin embargo, luego “de la operación se sienta, yo le ponía la mesita y le llevaron lentejas y tenía mucha sed”.

Por su parte, Mariano Jañez avisó a Tamara y su madre quee se iría de viaje debido a que el lunes era feriado por el 9 de julio. Quedó a cargo de Tamaro el padre de Mariano,  Jorge Carlos Jañez. No obstante, Norma Boock denuncia que el presidente del Consejo Médico de La Pampa no se hizo cargo de Tamara como debería haber sido. “Si deja a el padre yo creo que tendría que haber venido cuando se fue Mariano, tenía que haber venido a la noche, haber venido el sábado a la mañana, el sábado a la tarde y a la noche. Apareció el sábado a las siete de la tarde”. Para ese entonces Tamara le comentó a su madre que se sentía descompuesta. También estaba agitada y débil. Además mostraba sangrados y Juan Carlos Jañez le indicó que “era común”. Incluso le querían dar el alta. “Yañez viejo vino a las siete de la tarde, la miro, le tocó las piernas, miró los tubos porque le habían sacado material de esos tubos como sangre, grasa”, dijo Norma. “Cuando vino Yanez estaban transparente los tubos, no había entrado nada y ella se puso contenta”, agregó.

Tamara era mamá soltera de un nene de 12 años. Vivía en una casa de barrio ubicada en Ciro Ongaro al 1200 de esta ciudad. Un grupo de amigos y amigas de Tamara fueron los que insistieron a la familia para que pidiera una explicación por su repentina muerte. La mujer murió el domingo por la madrugada como consecuencia de un paro cardíaco.

“No se si hubo mala praxis porque yo no estuve en la operación, pero si dejaron abandonada a mi hija y arreglátela como Dios te ayude”, denunció Norma Boock.