La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la “Ley Justina”, mediante la cual se establece que todas las personas mayores de 18 años son donantes de órganos y tejidos, a menos que en vida dejen constancia expresa de lo contrario.

La normativa se encuentra inspirada en el caso de Justina Lo Cane, una menor de 12 años que murió en noviembre pasado en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón.

De esa manera, los familiares de una persona fallecida ya no serán los encargados de autorizar la donación.

Recordamos que la iniciativa ya había sido aprobada por unanimidad en la Cámara Alta.

Por su parte, fue impulsada por el senador de Cambiemos pampeano Juan Carlos Marino. En ese sentido, expresó que “esta ley implica un cambio histórico en materia de donación de órganos y tejidos en la Argentina”.

“Podrá realizarse la ablación de órganos y/o tejidos a toda persona capaz mayor de 18 años que no haya dejado constancia expresa de oposición a que después de su muerte se realice la extracción de los mismos”, indica el proyecto.

Los profesionales médicos tendrán la obligación de notificar al INCUCAI los tratamientos de diálisis que le realicen a un paciente, o cuando le indiquen la realización de un trasplante. Asimismo, los centros de salud tanto públicos como privados deberán contar con servicios destinados a la donación de órganos y al tratamiento del paciente.