Argentina cayó 4 a 3 ante Francia y ya no está en el mundial. Un fuerte equipo francés fue demasiado para el emparchado e improvisado seleccionado de Sampaoli,  que no siempre puede apostar a los milagros futbolísticos, mas allá de lo apretado del resultado final.  Messi, apático como de costumbre, pasó sin pena ni gloria, como en cada una de las copas del mundo que jugó.

El partido siempre tuvo a los europeos como protagonistas, aunque el  trámite fue raro. Los galos se pusieron en ventaja con un tanto de penal de Antoine Griezmann, pero Ángel Di María y Gabriel Mercado dieron vuelta el tanteador. Después  Benjamin Pavard y Kylian Mbappé x 2 pusieron el  4-2 arriba a Francia. Agüero descontó cuando el juego se moría.  Mbappé enloqueció con su aceleración a todo Argentina, intratable de principio a fin. Fue la gran figura .

El final de una generación y el futuro de Messi

La derrota no solo marca la eliminación de Argentina del mundial, sino el final de una generación de  jugadores como Mascherano, Higuaín, Agüero, Banega, Pérez y algunos mas. El interrogante es saber que pasará con Messi y que decisión tomará. Nunca en los 4 mundiales que jugó y tampoco en Copas Américas pudo alcanzar el nivel superlativo del Barcelona. Por falta de compañeros que conecten con su juego y por una alarmante incapacidad para sobreponerse ante cada adversidad. Muy lejos, demasiado, del  Maradona, que brillaba en cada oportunidad que se ponía la camiseta Argentina.

La AFA de la vergüenza

El camino hasta Rusia fue caótico y la AFA (incluídos los interventores en un momento) tiene mucho y casi todo que ver. Dirigentes inútiles, irresponsables, clase b, que cometieron un error tras otro y que terminaron  atentando contra la organización que una selección como la Argentina necesita. Una sucesión de cambios de técnicos- Martino que se fue por la incompetencia de los dirigentes y Bauza que no dio la altura- hasta llegar a Sampaoli que hizo culto a la improvisación y que lejos, muy lejos, estuvo de encontrar un buen funcionamiento.  Con incomprensibles armados de equipos que desconcertaron a sus propios jugadores. Faltó trabajo, mucho. La AFA y el entrenador son los principales culpables.

Fin de un sueño, ojalá que sea el inicio de otra historia. Todo lo realizado en estos 4 años sirve para saber que hay que hacer todo lo contrario.

Fabricio Barbero