El secretario adjunto del Centro Empleado de Comercio, Rodrigo Genoni, dio declaraciones sobre el acuerdo que se realizó entre la institución mencionada, la Asociación Mutual Sindical Mercantil y Vital Asistencia.  “Cuando lo que se desangra es una empresa donde se la pueda atacar directamente porque tiene un problema de gestión, de mala organización, es una cosa, pero cuando se está desangrando toda una población, el problema es mucho más grande (…) Como institución gremial tenemos que denunciar lo que está pasando a niveles colectivos”, manifestó.

Con este nuevo acuerdo “lo que se busca es una cooperativa de trabajo”. La posibilidad que ofrecen es que “aquellos empleados de comercio que que necesitan de un acompañante terapéutico, tengan un tipo de descuento adicional en el servicio”. “Tenemos que acompañar a las cooperativas y a las mutuales que están queriendo crecer; es responsabilidad de las instituciones más grandes ayudar a las que están naciendo, que les cuesta”, señaló Genoni.

El secretario adjunto también explicó que tanto la farmacia como el hotel, son actividades autosustentables, “que no te dan utilidad, pero que financieramente no tenés que ingresar dinero” y remarcó que como institución son quienes fijan el valor del medicamento en el mercado.

En lo que respecta a la iniciativa de frenar la instalación de empresas farmacéuticas con sociedades anónimas, cuestionó que el sector privado no invierta en aquellos lugares donde la rentabilidad no es buena. En contraposición de esta actitud, remarcó el accionar de las mutuales y cooperativas. “Los barrios son segmentos no rentables donde el sector privado no quiere invertir, por eso nosotros que no tenemos fines económicos lo hacemos y buscamos que sea autosustentable”, exclamó.

También señaló que “el Colegio de Farmacéuticos se durmió bastante en el tema de Farmacity” ya que “se tendría que haber legislado mucho antes para prohibir la entrada de este tipo de cadena” que “va  seguir en el centro, desangrando a las farmacias que ya están instaladas”.

En relación a la “canasta ahorro”, explicó que localidades como Bernasconi, Macachín, General Acha, que antes no compraban esta canasta, ahora lo están haciendo. También han observado que por parte de las grandes cadenas de supermercados están lanzando muchas ofertas, pero que por detrás de esto hay actitudes “perversas que tiene el sistema del libre mercado” que preocupan. En relación a esto explicó: “Los más pobres siguen subsidiando al más rico, porque el más rico es el que puede comparar dos unidades o usar la oferta de la segunda unidad al 50% del valor. El que está con la plata justa compra una unidad porque no se puede dar el gusto de usar el 50% de beneficio”.