El juez de control de Santa Rosa, Nicolás Casagrande Lorences, a través del procedimiento de juicio abreviado, condenó a C.M.V.C. a seis meses de prisión en suspenso, como autor penalmente responsable de los delitos de amenazas simples y lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente, en concurso real y en el marco de la ley 26.485 de Protección Integral contra la Mujer. La víctima fue su pareja.

El magistrado dio por acreditado, con las pruebas presentadas por la fiscalía, que el 11 de septiembre pasado a la noche, se generó “una discusión por celos” en la vivienda que compartían y el imputado “intentó darle un golpe de puño en la cara” a la mujer y ella lo esquivó anteponiendo un brazo. “Luego la tomó del cuello con ambas manos y le propinó otro golpe en la nariz”, provocándole hematomas y escoriaciones. Al otro día, V.C. le envió a la víctima un mensaje vía Facebook, diciéndole “te voy a matar si no vas para mi casa y me llevás la nena, voy a matar al que se meta”.

El abreviado fue suscripto entre el fiscal Marcos Sacco, el defensor particular Pablo Boleas y el acusado, un empleado de 20 años y contó con el consentimiento de la damnificada. En él se convino, además, fijarle a V.C. las siguientes reglas de conducta durante dos años: fijar residencia, concurrir del 1 al 10 de cada mes a la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal, abstenerse de realizar algún acto de perturbación y/o intimidación hacia la víctima, y no usar estupefacientes ni abusar de bebidas alcohólicas.

Entre los fundamentos del fallo, Casagrande Lorences sostuvo que “con las amenazas proferidas, el imputado infirió temor suficiente sobre la víctima de sufrir un mal inminente, debiendo la madre llamar al Cecom para pedir presencia policial”, y añadió que “por otra parte el contexto de violencia quedó acreditado con el antecedente incorporado a la causa, dando cuenta que en mayo se habría suscitado entre Villafañe y la damnificada un hecho de similares características cuya investigación no prosperó”.

“No puedo soslayar del análisis de las actuaciones el grado de vulnerabilidad exhibido durante el transcurso del proceso por la víctima, quien no ha alcanzado la mayoría de edad, tiene un bebé de poco más de seis meses, no cuenta con recursos económicos y como ayuda familiar tiene únicamente a su madre –que se halla en silla de ruedas-, y no mantiene vínculo con el imputado ni con su familia, con quien ha mantenido altercados”, señaló el juez.

“Esta condición vulnerable se evidenció particularmente en la audiencia de visu, al ser requerida su presencia para ser oída y manifestar su conformidad sobre el acuerdo de juicio abreviado –expresó–. Allí dijo que volvió a convivir con el imputado, aunque se pudo advertir que carece de herramientas para mantener dicha relación en igualdad de condiciones, requiriendo ayuda para ello; debiendo el Estado adoptar una conducta en tal sentido”.

Por esa razón, el magistrado dispuso enviarle una copia de la sentencia a la Dirección de Niñez y Adolescencia y darle intervención al organismo provincial debido a que la víctima tiene 17 años, para que “se adopten los mecanismos de protección, contención, y ayuda que se consideren pertinentes”. Esta medida no figuraba en el acuerdo de abreviado.