Sorpresa e impacto en Independiente. Ariel Holan renunció a su cargo a través de una carta en las redes sociales, donde comunicó que no seguirá en el club. El conflicto con la barra brava es la causa.

“La integridad física de mi familia, de alguno de mis colaboradores y la mía propia estuvo en grave riesgo. Una situación que no estoy dispuesto ni a tolerar, ni a convivir y creo que ningún trabajador debería aceptar”. Es inconcebible que el DT y su familia tengan que movilizarse con custodia policial por todos lados, día y noche. Mi prioridad absoluta es mi familia y su tranquilidad. Eso no es negociable”, explicó con firmeza en la carta que subió en su cuenta oficial de Twitter.

El hecho que llevó a este desenlace sucedió el pasado 20 de octubre, cuando el técnico fue interceptado por el barra Pablo Bebote Álvarez, que se subió a su auto y le exigió una suma en dólares para realizar un viaje a Paraguay, donde jugaría Independiente. Alvarez  está preso hace dos meses pero Holan debió proseguir con custodia permanente por las amenazas que recibió.

Cuando parecía que todo era felicidad en el rojo de Avellaneda, con la obtención de un título internacional después de varios años y con la contundente victoria de Hugo Moyano en las elecciones del club, esta partida inesperada de Holan provocó un sacudón y abre un capítulo de incertidumbre en quien será su reemplazo. No tienen mucho tiempo los dirigentes, teniendo en cuenta todo lo que va a afrontar el club en el 2018, con Libertadores incluída.