En Estados Unidos, el Senado aprobó hoy, con 51 votos a favor y 48 en contra, la reforma fiscal impulsada por el presidente Donald Trump.

La reforma pasará nuevamente a la Cámara de Representantes y supone una reducción masiva de impuestos a las grandes rentas y a las empresas. Para el presidente, la baja de impuestos a las grandes empresas impulsará la economía. En cambio, la oposición considera que ella beneficia a ese sector en detrimento de la clase media.

Esta reforma ha traído controversias. Los críticos alegan que el paquete de medidas aumentará el déficit, que es una concesión a los millonarios y afectará directamente a los que menos ganan.

Aunque la Cámara Baja aprobó con 227 votos a favor (todos republicanos) y 203 en contra (demócratas y 12 conservadores), algunos tecnicismos obligan a que se repita este miércoles en la mañana la sesión. En caso que el resultado sea el mismo el proyecto queda aprobado por el Congreso y así Trump puede ratificarlo.