Hoy declaran ante el juez federal, Claudio Bonadío, más de veinte personas que fueron detenidas el jueves en el marco de protestas en contra de la reforma previsional. De los 45 detenidos tras la movilización de diferentes organizaciones sociales y políticas contra la reforma, ayer liberaron a una decena de personas que se encontraban alojadas en el porteño Edificio de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

También recuperaron la libertad otras 15, que estaban en diferentes comisarías y en la sede de la Superintendencia de Investigaciones Federales.

La abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Institucional y Policial (Correpi), María del Carmen Verdú, confirmó que “por la violencia con la que actuó el personal de Gendarmería no fue raro ver que levantaran a cualquiera, entre ellos personas en situación de calle”.

En la cacería de personas por parte de las fuerzas policiales “se llevaron a un joven que es conocido en la zona de la Confitería del Molino, donde lo detuvieron sin ninguna justificación”, informó Verdú.

Además, detuvieron a Damiana Negrín Barcellos estudiante de la Universidad Nacional de las Artes, que no participó de la movilización y sin embargo fue detenida. Volvía a su casa cuando empezó la cacería: tropezó con una moto y cayó al piso. Los gendarmes no la ayudaron, al contrario la golpearon, le taparon la boca y la subieron a un camión celular en medio de un cordón de palos y escudos.

“Me agarraron. Me golpearon. Me tiraron contra una camioneta. Me manosearon” relató la joven al ser liberada ayer.