En Chile este domingo hay elecciones presidenciales. Tanto el ex presidente Sebastián Piñera como Alejandro Guillier tienen chances de ser quien le suceda a Michelle Bachelet. En caso de ganar, Piñera aseguró que el país necesita “cambios bien hechos”.

De esa forma, el ex presidente buscará corregir las reformas tributarias y sociales impulsadas por la actual presidenta. En su cierre de campaña prometió que duplicará el crecimiento de la economía del mayor productor mundial de cobre y dejará a la nación suramericana a las puertas del desarrollo. Pero esto lo hará a través de políticas neoliberales.

El avance de las derechas liberales en sudamérica es inminente y parece que la historia se repite una vez más.

Piñera planea reducir programas como el “Sense” y Más Capaz”. Los mismos preven ayudas sociales de capacitación de empleo, aunque aseguró que “no es que los programas se van a terminar, sino que se van a reasignar a programas eficientes”. Sus dichos y sus estrategias nada se alejan de las políticas de Mauricio Macri y Michel Temer.

“Los chilenos necesitamos cambios, pero cambios bien hechos, basados en el diálogo y los acuerdos y no en la confrontación o la retroexcavadora. Chile necesita superar este clima de estancamiento y recuperar la senda del progreso”.