La jueza de control, María Florencia Maza, condenó a Fabricio René Decristófaro a un año y seis meses en suspenso, por resultar autor material y penalmente responsable del delito de amenazas agravadas por el uso de un arma de fuego, por hecho ocurrido el 4 de septiembre pasado en perjuicio de una pareja.

Ese día, a las 18, el conductor de una camioneta Hilux, que iba acompañado por su esposa, estaba estacionando en Avellaneda, entre Alsina y Sarmiento, en Santa Rosa, cuando el imputado – un empleado público y personal trainer de 41 años– colocó su Renault Clío a la par, descendió y les dijo “yo te voy a enseñar a estacionar”, a la vez que los apuntó con un arma de fuego que tenía en su mano derecha y a la cual le corrió la corredera hacia atrás.

El fallo de Maza fue dictado luego que el fiscal Oscar Cazenave, la defensora oficial Paula Arrigone y Decristófaro acordaron un juicio abreviado como solución alternativa al conflicto. Los damnificados, al ser notificados de ello, dieron su consentimiento, pero pidieron que al acusado se le impongan reglas de conducta, que no se le permita portar armas y que se le mantenga la restricción de acercamiento impuesta oportunamente.

En ese sentido, Maza dispuso que el agresor deberá cumplir con las siguientes pautas de conducta durante dos años, bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad de la sanción en caso de incumplimiento: fijar domicilio, someterse al contralor de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal, abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y consumir estupefacientes, realizar un tratamiento psicoterapéutico, y no entrar en contacto por ningún medio con las dos víctimas.

La magistrada dijo que el hecho quedó acreditado con la prueba reunida durante la investigación fiscal preparatoria y, principalmente, por los testimonios del matrimonio, ya que el hombre identificó a Decristófaro en una ronda de reconocimiento de personas y su esposa lo hizo en el momento del hecho porque lo conocía previamente.