Independiente empató 1 a 1 en el mítico  Maracaná, hizo valer el 2 a 1 en Avellaneda y se consagró campeón de la Copa Sudamericana de Fútbol.   Lucas Paquetá  puso en ventaja al local, pero el joven Ezequiel Barco tomó la gran responsabilidad de patear el penal que le otorgó al “rey de copas” un nuevo título internacional.

Ante un clima hostil, el rojo no se dejó arrollar por la efervescencia del público brasileño e  incluso si se quedaba con la victoria, no hubiera sido injusto.

Independiente llegó a la 17ª corona internacional e igualó la línea del Barcelona de España, quedando a una copa de igualar a Boca y Milan. Además logró el acceso a otras dos finales internacionales: la Recopa Sudamericana ante el Gremio y la Suruga Bank contra el Cerezo Osaka.Como para seguir demostrando que la mística copera está de vuelta.