El presidente Mauricio Macri, presentó ayer el Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos, sin las organizaciones sociales más importantes en esta materia. Durante el acto el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, dijo que las políticas del sector “no deben ser utilizados ideológicamente ni ser capturados por nadie”.

El plan presentado incluye cinco ejes, entre ellos “memoria, verdad, justicia y políticas reparatorias” y “seguridad pública y no violencia”. Otro de ellos es la “inclusión”, que contempla, según la interpretación oficial, la lucha contra la discriminación y contra la pobreza. Los dos ejes restantes son “cultura cívica” y “compromiso con los derechos humanos”, sobre los cuales no hubo especificaciones.

Sin embargo, más allá del plan presentado todo indicaría que el gobierno con sus acciones va en contra de lo que propone como parte de la gestión. Los hechos lo ratifican.

“La lucha por la defensa de los derechos humanos es una tarea continua y un compromiso de todos”, expresó el presidente. A su vez, mencionó que los 243 puntos del listado de plan forman parte de los “cien objetivos prioritarios de este gobierno”. Los mismos, se relacionan, de acuerdo a los dichos de Macri, “con los tres ejes” de la gestión: “reducir la pobreza, combatir el narcotráfico y unir a los argentinos”.

Con respecto al primero de los eje, el jefe de Estado dijo: “La pobreza es inaceptable, sí, inaceptable”. Sus dichos se dan luego de que la UCA presentara un informe exhaustivo en el cual deja asentado que hay 13,5 millones de pobres en Argentina.

Por último, el presidente comentó: “Desde 1993, los organismos internacionales vienen pidiendo la puesta en marcha de este plan y sin embargo hasta ahora la Argentina no había dado una respuesta a este pedido. Hoy elegimos cambiar, estamos integrados en el mundo y estamos decididos a cumplir nuestros compromisos”.