En una sesión convocada de urgencia por el Consejo de Seguridad Nacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hubo un repudio masivo hacia la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Los presentes pusieron en eje en que la decisión del presidente estadounidense viola las resoluciones de la ONU y, a su vez, expresaron su preocupación ante la posibilidad de que la violencia aumente.

“Cualquier decisión unilateral menoscaba los esfuerzos para la paz. Tengo que decirlo, estoy preocupado por el riesgo de una escalada violenta”, remarcó el representante de Naciones Unidas, Nicolái Mladenov.

Los embajadores del Reino Unido, Italia, Suecia, Francia y Alemania comunicaron tras la sesión en una declaración conjunta que la decisión estadounidense “no está en concordancia con resoluciones de Naciones Unidas”. Por su parte, agregaron que “el estatus de Jerusalén debe ser determinado mediante negociaciones entre israelíes y palestinos”.

Asimismo, la embajadora de Estados Unidos, Nikki Haley, intentó minimizar la decisión de Trump. Ante ello expresó: “Nuestras acciones deben impulsar el objetivo de la paz”. En ese sentido, añadió: “No es un revés para el proceso, mi país mantiene su compromiso de apoyarlo. Tener la embajada donde está la capital es solo una decisión de sentido común. Estados Unidos fue el primero en reconocer a Israel y ahora es el primero en aceptar su capital. Hemos admitido lo obvio”.

Por último, los presentes recordaron, para no desligarse de las pronunciaciones de la ONU, que “Jerusalén es un cuerpo separado cuyo estatuto solo puede resolverse por acuerdo internacional. Por ello una resolución de la ONU exige la retirada de todas las embajadas de la ciudad”.

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