En la última sesión ordinaria legislativa del período 2017, se sancionó el proyecto de ley Nº 350/17 sobre Entidades de Crédito al Consumo No reguladas por el BCRA. El proyecto fue presentado el año pasado por el Diputado Espartaco Marín (PJ), en conjunto con otros legisladores justicialistas. Aprobado por mayoría, fue acompañado por todos los Bloques excepto la bancada del Pro y Mofepa.
La ley contempla tres ejes fundamentales: un Registro, el cumplimiento de una serie de obligaciones por parte de las entidades, y la difusión y la concientización en la educación financiera para la población. Entre las obligaciones se encuentran: fijar domicilio en la provincia, exhibir públicamente en sus locales y en todo anuncio información clave como cantidad de cuotas, costo financiero total, intereses y demás comisiones y cargos, otorgarle una copia al consumidor con todos los datos relativos al crédito, otorgar el libre deuda,  etcétera.
Asimismo, establece una cláusula de trato digno no pudiendo las entidades desplegar conductas abusivas ni intimidatorias en el cobro de los créditos a los consumidores en sus entornos laborales o familiares.
El diputado Marin expresó: “Somos La primer  Provincia en tener una legislación específica sobre estas financieras no reguladas por el BCRA. El proyecto protege a un sector de la población vulnerable que por no reunir los requisitos suficientes para acceder a créditos bancarios, se ve obligado y tentado a acceder a estos créditos de entidades financieras que aprovechándose del estado de necesidad y a veces desinformación de los usuarios, terminan aplicando intereses usurarios, desinformando a los consumidores, haciendo incluso firmar documentos y pagares en blanco.
Las denuncias sobre financieras aumentaron un 30 por ciento este año, superando los planes de ahorro. Se han proliferado en toda nuestra Provincia, hay más de 40 entidades financieras instaladas en La Pampa porque lo que es absolutamente necesaria esta Ley, lamentamos el no acompañamiento del PRO en la misma aunque entendemos que entre los consumidores y las corporaciones financieras, era previsible su voto, son coherentes.
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