Declaró hoy el policía Fernando Martín Safenreider, quien está acusado por el crimen del cazador piquense Santiago Garialdi. “Yo no puedo creer la cantidad de disparos que tire, no me explico, nunca fue mi intención semejante tragedia”, dijo durante su declaración.

Sanfenreider expresó: “Fue todo tan raro, escuché unos tiros y ahí yo no se, no se en que momento saqué el arma y tire”. “Se fue una persona, yo me cagué la vida”, agregó.

En sus vagos recuerdos del día del acontecimiento, comentó durante el juicio la siguiente secuencia de los hechos: “Después de que pasa todo eso, me acuerdo que García me agarra del brazo y me dice dale boludo, dale que nos van a cagar a tiros, venite. Yo estaba en el medio de la calle con el arma en la mano, yo no me acuerdo. Lo que si me acuerdo es que yo le tiro y cuando la camioneta se me venía encima me sacudió. Eso fue una reacción ni siquiera me dio tiempo a decir ¿qué hago, le tiro o no le tiro? Escuche el tiro y me encandilé, me asuste como dijeron los psicólogos. Pense que me pasaban por arriba y sacudí, no se cuantos tiros, reaccioné del cagazo que tenía”.

“El arma por lo general uno tira y queda cargada y tenía que hacerle para atrás, se saca el cargador y se comprueba para que no queden balas y yo saco el cargador, se me cae y no podía hacer para atrás, me temblaba el pulso. Hasta que puede sacar la bala esa y nos vamos. Llegamos a mitad de camino, no se si a mitad, cerca de la camioneta o cerca de donde se encontraba Ochoa, no me acuerdo, e ibamos en la camioneta como para el lado de donde venían los cazadores y Ochoa que venía bajando. Yo digo por equipo pega la vuelta que nos vienen siguiendo. Yo de acuerdo a lo que me había dicho García de que nos iban a cagar a tiros”, dijo.

“El tiempo no se, fue un ratito. Como no vimos nada decidimos regresar a la Gloria. Yo creo que cuando llegamos al cargador y que decidimos volver yo le comunico a mi jefe lo que había pasado, pero no me acuerdo bien en que momento le dije, no me acuerdo bien el horario o en que parte del camino”.

“Llegamos a la Gloria y Lemos estaba esperando en La Gloria porque ya había sido un enfrentamiento no una infracción de caza, había sido algo más grande, que no es habitual. Llegamos a La Gloria, estuvimos un ratito ahí. Ochoa y Lemos agarrar el auto Polo de la Gloria, nosotros nos subimos a la S10 y arrancamos de vuelta para el campo. No se si habremos hecho cuantos metros, pero fue cerquita, un trecho chiquito. Me entra una llamada a mi de la Subcomisaría de Lonquimay y me dicen habla la doctora del hospital de Lonquimay para informar que ha entrado un occiso con un disparo en la cabeza. Entonces le digo que ya vamos pero fijense la frialdad para contestarle porque no caía que era yo el que había matado a esa persona. Habremos hecho cinco metros, dejo el teléfono en el torpedo de la camioneta y le digo negro mate a una persona, yo me voy a pegar un tiro“, finalizó Safenreider.

Por su parte, el policía Fernando Martín Safenreider se había negado a declarar el 13 de noviembre pasado ya que “no podía hacerlo”.