En “CUADROS”, segmento íntimo de El Fiduciario conducido por Kevin Pereira, el licenciado en Psicología y Teología, Terapeuta Familiar y Sexólogo Clínico, Bernardo Stamateas, ahondó sobre los temas que brindó el día jueves en el Club Español, en su charla “Tu Fuerza Interior”. Entre ellos el maltrato, el autoestima, los vínculos, el consumo de drogas y su visión acerca de la sociedad en que vivimos.

Al respecto del autoestima, Stamateas hizo una aclaración pertinente ya que considera que “ha corrido mucha tinta debajo del puente”. Por eso expone: “La gente te dice ‘amate, querete, cuidate’, eso no es autoestima. Un ejemplo es el dibujito ese del gato que se mira el espejo y ve una león, un gato tarado, no es león es un gato negador. Autoestima es ver la totalidad, es vernos en contexto y en totalidad, lo que quiere decir es que veo mis fortalezas y debilidades. Se que puede y que no puedo. Como veo que no puedo lo gestiono, le digo al otro ‘enseñame, ayudame’, armo equipos, armo sinergia. Estima no es yo puedo, vos podes, sino que estima es mis capacidades que las tengo claras y mis debilidades que también las tengo claras. Entonces las puedo gestionar y utilizar inteligentemente”.

De acuerdo con el planteo, el reconocido licenciado establece que el autoestima es una construcción que se hace desde el momento del nacimiento. Es así que “no hay una estima fija. Uno va variando de acuerdo al momento evolutivo, de acuerdo a las circunstancias, tiene que ver con muchos factores. Los cimientos del edificio vienen en la infancia. Si te faltan algunos cimiento vas a ser un poco Torre de Pisa. Se puede reconstruir pero lo mejor es armar bien de entrada”, dijo.

Por otro lado, Stamateas se refirió a los niños y adolescentes y a su relación con los padres. “Hay una orfandad de papás fundamentalmente. La mamá en el psiquismo representa la vida, la ternura, la abundancia, el cariño. El papá representa la fuerza. La mamá tiene al bebé hacia su corazón, ternura. El papá tiene el hijo hacia el mundo externo. Entonces nosotros necesitamos ternura y fuerza. Entonces el trabajo del nene es jugar, los papás lo que tenemos que hacer es permitirles que trabajen jugando. No le tenemos que transmitir a nuestros hijos los problemas de pareja, laborales, sexuales, los problemas de nada. Nuestros chicos se tienen que sentir queridos y cuidados para que jueguen porque el juego es la plataforma de la salud mental”.

Ante tales situaciones, el Licenciado en Psicología no está de acuerdo con la relación de amistad profunda entre padres e hijos. “Si el papá se hace amigo del hijo, el pibe queda huerfáno porque el hijo necesita amigos y papás. El papá tiene que ser amigable pero nunca amigo porque sino se simetrizó”.

“Los papás en la niñez son amigos, y en la adolescencia son villanos y ante eso los papás se hacen amigos ‘toma un pucho, tomate un whiskie, vamos a bailar juntos’, esos chicos quedaron huérfanos, les faltan papás. Entonces los papas tenemos que ser amigables, meternos en el mundo de la adolescente, nunca apuñalar la relación y resistir, no soltarlos nunca”, agregó.

En ese sentido, expuso que a los niños hay que dejarlos que se frustren cuando no pueden hacer algo o bien cuando algo les sale mal. Considera, de esa manera, que la “frustración es positiva, lo que pasa es que tiene mal marketing”. A los chicos “no hay que resolverles los problemas, tenemos que dejar que se frustren porque la frustración genera pensamiento creativo. Yo lo hago con esta metáfora: imagínate que el bebé se quiere subir al sofá, la mamá o el papá pueden hacer tres cosas. Primero ‘no te subas, te vas a caer, tene cuidado’, ese chico va a crecer y el día de mañana va a decir ‘quiero un trabajo, quiero prosperar’ le va a agarrar miedo, ataques de pánico, ansiedad. Segunda opción, el bebé quiere subir al sofá ‘muy bien, venga mi bebito’, lo subió. El día de mañana va a tener treinta años y va a decir quiero aumento, lávame los calzones, quiero todo, quiero que me suba a upa”.

Stamateas añade: “El aburrimiento es el motor del pensamiento creativo. Entonces el bebé se quiere subir al sofá, vos le decís muy bien, lo tomas de la mano para que no se lastime y dejas que haga fuerza en el pie para subirse. Le enseñaste tres cosas, que está bien soñar, siempre una mano te va a sostener pero la fuerza la tenes que hacer vos. Hoy los chicos son el postmodernismo, el chico es multisensorial, tiene una velocidad que nosotros no teníamos”.

Otro de los temas de la charla que abordó el día jueves Bernardo Stamateas fue el maltrato. Es así que analiza que en Argentina hay un aumento del maltrato y de la violencia; y ello “se está instalando como modo de resolución de conflictos”.

“No hay más maltrato que otro maltrato, es decir una palabra lastima exactamente igual que un golpe. El golpe duele y deja una cicatriz visible, la palabra duele y deja una cicatriz invisible. Desde lo psicológico sabes que toda persona maltratadora es insegura, entonces necesita armar la lógica de la simetría y del control sobre el otro. Yo necesito controlarte, estoy sobre vos. El golpe es una de las herramientas para lograr el objetivo que tiene que ver con el control”, dijo.

A partir de sus análisis y observaciones, el licenciado en Psicología y Teología, Terapeuta Familiar y Sexólogo Clínico, explica que si una persona sufre alguna situación de maltrato y violencia no se recupera rápidamente, debido a que toda recuperación es un proceso y los mismos llevan tiempo. “Siempre que hay golpes físicos, hubo golpe verbal. La maltratada es la última en enterarse, se enteran los papás, los amigos, todos menos la maltratada. Esto es por vergüenza social, no tener donde ir y algo muy importante, el maltratador lo que hace es armar un vínculo de miedo. El maltratador lo que hace es primero seducir y después despacito ‘no hables así, acá no me gusta’, la humillación, la descalificación mezclada con mucho cariño. Entonces a la chica se le va podando la estima y va comprando el mensaje. Entonces lo que se arma es el vínculo de miedo. El maltratador el mensaje que transmite es ‘vos sin mi, no vas a poder’. Eso es lo que le cuesta salir. Salir de ahí es quedar en la nada porque ella es como un barrilete en la mano del maltratador. El proceso que sigue es el de reconstrucción de la estima”, expresó.

Relación de las personas con las drogas

Stamateas, comentó en el segmento íntimo “Cuadros”, una metáfora para comprender mejor la relación entre las personas y su adicción a las drogas. “‘A’ se sana con ‘A’ no con ‘B’. Nosotros tenemos dos necesidades fundamentales psicológicas, intimidad y sentirnos amados. Intimidad es la capacidad de abrirle mi corazón y que otro abra su corazón y sentirnos amados. Cuando a mi me falta ‘A’ yo voy a tratar de sanar ‘A’ con ‘B’ y ‘B’ es droga, alcohol, trabajo, lo que fuese. Ahora, ‘A’ se sana con ‘A’ no con ‘B’. Si yo le meto muchas ‘B’ voy a tener dos problemas: ‘A’ que nunca sané y ‘B’. Entonces ahora tenemos un problema de droga donde el cuerpo quedó atado a la droga más el problema de ‘A’ que no resolviste”.

Análisis de la sociedad

Para finalizar, Bernardo Stamateas analizó sus preocupaciones por la sociedad en que vivimos y la realidad que atravesamos. “Me preocupan las injusticias, los niveles de corrupción. Yo recorrí toda Latinoamérica y en todos los lugares es lo mismo. Las ciudades destruidas, la corrupción. Nosotros somos una cultura individualista, el individualismo es un veneno tóxico cultural porque me salvo yo y el otro que se muera. Mientras que las potencias que tienen pensamiento de equipo triunfan porque todo pensamiento es equipo. Por eso en Argentina tenemos los mejores 11 jugadores del mundo y del 86 no ganamos. Nuestro modelo de liderazgo es el caudillo, el que nos va a salvar. Y nos vamos a salvar construyendo equipo y entre todos. Hay un analfabetismo de liderazgo muy grande. Faltan líderes y falta aprender”.

Ante la preocupación del licenciado, el cree que como personas y sociedad “tenemos que recuperar la capacidad de soñar, de construir proyecto hacia delante. No tener sueños y estar muertos es lo mismo. La jubilación psicológica es un veneno, si estás vivo tenes que proyectarte en algo. A medida que uno crece los proyectos son más trascendentes. Ya no alcanza con hacer plata, con viajar queres generar una huella trascendentes en otros”.